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13.12.15

El caso del gato y el recurso habeas corpus

Cumplió años Luna y decidí regalarle un cuento basado en una historia que nos contó nuestra amiga Jessica.

Resulta que en Argentina tenían a un gato encerrado en una tienda y se pidió hábeas corpus para liberarlo, se falló a favor. Un poco irónico (por no decir otra cosa) que se fallara a favor de un gato cuando hay tantos casos de humanos cuya apelación similar ni se reconoce.

Anyway, como Luna tiene 2 años, también le ilustré el cuento. Espero lo disfruten.

Nota: si le dan clic a la primera imagen se agranda y pueden leerlo más facil.











18.11.14

Simón el gato usado

Y ahora, una foto de Simón filosofando sobre la inmortalidad del cangrejo.

ooooommm

21.3.14

Otra crónica de Simón, el gato usado

Ayer, tras 4 meses de invierno en vacalandia por fin subió la temperatura a más de 0. Estuvimos a 7 grados. Esto significa que se empieza por fin a derretir la nieve y aparecen los cadáveres congelados de mapaches, ardillas y pajaritos. Todo huele a cloaca, porque 4 meses de pipí y popó de perro llegan como torrentes a las calles. Asímismo las vomitadas y orinadas de 4 meses de borrachos. Pero al menos ya no se te congelan las manos cuando esperas al camión.

En fin, me desvío, la cosa es que con tan bello día, decidí que los 8 kilos de Simón necesitaban un poco de aire fresco y cansarse. Le puse, con trabajos, una correa y lo saqué a pasear. Salimos del departamento, abrí la puerta y Simón se quedó anonadado. Todo veía y olía. Corrió tantito para la nieve y caminó tantito más. Tras 10 minutos, más o menos, ya me empezó a dar frío y como tengo un poco de gripa, con el fresquino renové estornudos, dolor de oído y garganta y mocos, muchos mocos. En eso, algo pasó, un carro quizás, un olor a perro, un sonido, no sé. algo. y Simón se volvió loco. Loco.

Corrió hacia una barda congelada, tipo como muro de rocas que contiene un jardín como de 2 y medio metros de alto y trepó y trepó, yo ajusté la cuerda y él brincó para allá, para acá, medio mortal, pirueta y se deshizo de su collar y correa.
Algo así, pero con nieve y hielo y ardillas congeladas


En mi mente pasaron algunas cosas, pero casi todas tenían que ver con imágenes de gato usado congelado o gato usado congelado y atropellado. Así que como pude subí la barda arriba del glaciar y simón me hizo fu. Se erizó, me gruñó, y con un rugido de tigreleónpantera trató de filetearme la mano.

Foc dis! Penseme a mí misma. Con diestras maniobrias púsele la correa, pero me tocó que me mordiera y arañara, en cuanto hice el clic de la correa, Simón dio un salto en reversa y cayó en mi espalda y otro brinco más y terminó nuevamente en la barda.

Por supuesto, yo no tenía cámara en ese momento, ni celular ni nada, así que no pude tomar foto, pero se veía algo así:

con gruñido tigreleónpanterafocyu

Básicamente pasé 20 minutos más tratando de acercarme y él se viraba y me atacaba con rugidos, uñas y colmillos. Pensé en que si me quitaba la chamarra podría atraparlo. Logré hacerlo, pero entonces tenía una chamarra con uñas que además mordía y que me daba vueltas mientras rugía. Imposible caminar los 10 metros a la puerta de mi casa con semejante torbellino, mucho menos pensar en bajar la barda.

Yo sangraba de las manos y brazos y Simón seguía gruñendo.

Ahí entonces empecé a pensar en plan B, que incluían dejar al pinche gato que se congelara y muriera el puto, pero oh, tiene chip, así que si lo agarra la perrera me meten multón de $300.00 USD que sinceramente no tengo. Plan C, se lo regalo a alguien, a quien sea, al primero que pase, no importa, pero no pasaba nadie. Plan D, dejarlo ir, quizás lo atropellara el tren. Plan E, barbacoa de gato. Todo esto contemplando cómo se iba haciendo de noche y se me congelaban poco a poco las manos, la sangre que ya no escurría y los mocos.

Pensaba que si alguien pasara pensaría que éramos tan solo una mujer y su gato, paradas en la barda. Como un Totoro. Un Totoro pensando en muerte, una acompañante pensando en asesinato.
¿Qué haran esa mujer y un gatito trepados en una barda?

¡PENSAR EN MUERTE!

Y pasó más tiempo.

En eso, Simón brincó para abajo, como pude bajé y no me caí (¡Yeiii!) y Simón caminó hacia en medio del estacionamiento. En ese momento yo sabía que el gringo marido estaría por llegar. Me podría ayudar. Porque yo sola no podía con el paquete. Y me había dicho que llegaría hacía una hora así que tendría que estar cerca. Pero yo tendría que darle un comando simple y sencillo porque él es de los que les dices ¡Fuego! o ¡Agáchate! y en vez de correr o agacharse dice ¿Por qué? ¿Por qué gritas? Necesito que me expliques qué es lo que sucede... bueno, así pensé en comandos sencillos por otros 20 a 30 minutos. Simón seguía gruñendo pero como yo no me acercaba, no me fileteaba.

Simón empezó a temblar, entre tanto brinco y correteada había caído en charcos y estaba completamente mojado y ya se había metido el sol, soplaba viento y bajó la temperatura a -5.

Pasaron otros 15 minutos y en eso vi unos faros, seguíamos en medio de la calle, Simón corrió a una valla y se trepó y enredó con la correa, el gringo marido salió del carro y me sonrió, “awwww, paseando a simonkey...

Yo le dije “I need help NOW!” Necesito ayuda, ahora. “Dame la colcha que está en el asiento del carro, NOW!” Él como que no entendió pero inmediatamente me dio la colcha. Le digo, “Open the door to the garageÁbreme la puerta del garage.

Agarré con colcha a Simón quien de inmediato empezó lo que él pensaba era una batalla por su vida y usaría todo lo posible por salvarse de la salvaje colcha y corrí a la puerta con filoso rugiente bramante y aullante gato envuelto (aunque creo que la que aullaba era yo).  

Pero ¡tragedia! no le dije al gringo marido Abrir puerta NOW! así que había decidido hacer algo otra cosa antes de abrir la puerta así que berreé MOTHERFUCKYOUNOMAMESABRELAPUTAPUERTA NOW! y cachó que era urgente. Llegó 2 segundos antes que yo, lancé al Simón adentro y con la colcha lo fui arreando, como creando un túnel y haciéndolo caminar despacito. Subimos las escaleras a nuestro departamento, abrí la puerta del departamento, Simón entró al departamento, se sacudió, me miró, me dijo miau y se restregó contra mis piernas ronroneando feliz.

Así que aprendí:
1. Simón tiene severos pedos en la cabeza.
2. Totoro es realmente la historia de una niña que se muere y los totoro son los espíritus de la muerte.
3. No tengo telepatía con mi gringomarido.

y lo más importante, 
4. Un gato es un gato y, salvo extremas excepciones, no se saca a pasear.

prrrrr <3

8.2.14

Los gatos y sus escritores: Charles Bukowski

El cínico Charles Bukowski tenía muchos gatos. 

Hay un poema que él escribió que yo entiendo y mi gato entiende, pero no me gustan las versiones que existen en español, así que pongo la mía, el original en inglés está después (y mucho mejor).

Aunque tengo problemas con el título. No sé si debería ser “La historia de un cabrón hijo de puta” o “La historia de un duro hijo de puta”. Creo que cabrón suena mejor.


La historia de un cabrón hijo de puta
llegó a la puerta una noche mojado flaco golpeado y
aterrorizado
un gato blanco bizco y sin cola
lo dejé entrar le di de comer y se quedó
aprendió a confiar en mí hasta que un amigo se metió a la cochera
y lo atropelló
llevé lo que quedaba al veterinario que dijo “no hay
mucha chance… dale estas pastillas… su columna
está aplastada, pero estuvo aplastada antes y de alguna forma
se arregló, si sobrevive no va a caminar, mira estas
radiografías, le dispararon, mira aquí, los balines
ahí siguen… también, alguna vez tuvo cola, alguien
se la cortó…”
Me llevé al gato, era un verano caliente, uno de los
más calientes en décadas, lo puse en el
baño, le di agua y pastillas, no comía, no
tocaba el agua, y mojé mi dedo en ella
y le mojé la boca y le hablé, no me fui a
ningún lado, le metí muchas horas al baño y le hablé
y con cuidado lo tocaba y me miraba con
sus claros ojos azules y bizcos y los días pasaban
y se movió
arrastrándose con sus patas de adelante
(las de atrás no funcionaban)
y llegó hasta la arena
se impulsó hacia arriba y luego dentro,
era como un inicio de clarín de victoria
retumbando en ese baño y hasta en la ciudad, yo
me relacionaba a ese gato- me había ido mal, no tan
mal, pero sí mal
una mañana se levantó, se paró, se cayó y
se me quedó viendo.
“Ándale”, le dije.
siguió tratando, levantándose cayéndose hasta
que caminó unos pasos, como borracho, las
patas de atrás nomás no querían hacerlo y se cayó, descansó,
y luego se paró.
ya saben el resto: ahora está mejor que nunca, bizco,
casi chimuelo, pero la gracia volvió, y esa mirada en
sus ojos nunca se fue…
y a veces cuando me entrevistan, quieren escuchar de
la vida y la literatura y me emborracho y agarro a mi gato
bizco, disparado, atropellado, descolado y digo “¡mire, mire
esto!”
pero no me entienden, dicen cosas como “¿a usted lo
ha influido Celine?”
“no,” levanto al gato, “por lo que pasa, por
cosas como ésta, por esto, ¡por esto!”
Y sacudo al gato, lo levanto en
la luz borracha llena de humo, está relajado sabe
que es ahí cuando terminan las entrevistas
aunque me da orgullo a veces cuando veo las fotos
luego que estoy ahí y ahí está el gato y nos foto-
grafiaron juntos.
Él también sabe que es pura mamada pero eso de alguna manera ayuda.




The History Of One Tough Motherfucker
he came to the door one night wet thin beaten and
terrorized
a white cross-eyed tailless cat
I took him in and fed him and he stayed
grew to trust me until a friend drove up the driveway
and ran him over
I took what was left to a vet who said, "not much
chance… give him these pills… his backbone
is crushed, but is was crushed before and somehow
mended, if he lives he'll never walk, look at
these x-rays, he's been shot, look here, the pellets
are still there…also, he once had a tail, somebody
cut it off…"
I took the cat back, it was a hot summer, one of the
hottest in decades, I put him on the bathroom
floor, gave him water and pills, he wouldn't eat, he
wouldn't touch the water, I dipped my finger into it
and wet his mouth and I talked to him, I didn't go any-
where, I put in a lot of bathroom time and talked to
him and gently touched him and he looked back at
me with those pale blue crossed eyes and as the days went
by he made his first move
dragging himself forward by his front legs
(the rear ones wouldn't work)
he made it to the litter box
crawled over and in,
it was like the trumpet of possible victory
blowing in that bathroom and into the city, I
related to that cat-I'd had it bad, not that
bad but bad enough
one morning he got up, stood up, fell back down and
just looked at me.
"you can make it," I said to him.
he kept trying, getting up falling down, finally
he walked a few steps, he was like a drunk, the
rear legs just didn't want to do it and he fell again, rested,
then got up.
you know the rest: now he's better than ever, cross-eyed
almost toothless, but the grace is back, and that look in
his eyes never left…
and now sometimes I'm interviewed, they want to hear about
life and literature and I get drunk and hold up my cross-eyed,
shot, runover de-tailed cat and I say,"look, look
at this!"
but they don't understand, they say something like,"you
say you've been influenced by Celine?"
"no," I hold the cat up,"by what happens, by
things like this, by this, by this!"
I shake the cat, hold him up in
the smoky and drunken light, he's relaxed he knows…
it's then that the interviews end
although I am proud sometimes when I see the pictures
later and there I am and there is the cat and we are photo-
graphed together.
he too knows it's bullshit but that somehow it all helps.

una fuente

una versión en español

7.2.14

Mi gato- su enfermedad

Todo este año el gato ha estado perdiendo peso. Dejaba de comer o vomitaba todo inmediatamente después, maullaba hambriento y yo probaba darle de todo. Pero o no comía o lo vomitaba.

Iba al veterinario para que le pusieran suero cuando estaba tan deshidratado que no se movía, le hacían análisis costosísimos que no decían nada. Siempre me decía el viejo tarado ese que no tenía nada, que era un gato y así son los gatos.

En enero del año pasado pesaba 5 kilos, para diciembre 1.800.

Muy flaquito

Así que cambiamos de veterinario, el mismo análisis al 10% del costo, y el diagnóstico: Es un linfoma. El gatito está muy mal.

Recomendó un tratamiento de esteroides que podría prolongarle la vida hasta dos años, pero tiene que empezar a comer.

Me dio una bolsa de suero con agujas para que yo se lo pusiera, comida con alto contenido proteínico.

Yo lloré mucho todo diciembre y mucho de enero porque no estoy lista para que se vaya.

Así fue pasando diciembre y enero, comiendo poquito, poquito más, avanzando despacito.

Y parece que los esteroides están funcionando, casi pesa 2.2kg, y el gato esta semana se revolcó en su catnip, se afiló las uñas y dijo miau.


Duerme mucho.  Pero anoche me despertó a las 4am (bueno, hoy) y me dio un besito, luego se acurrucó a mi lado. Yo soñé que había un oso gordo, peludo y gris que lo venía persiguiendo y yo me ponía en medio y el gato lograba entrar al cuarto y meterse debajo de la cama. El oso se quedaba afuera.

29.10.13

Día nacional del gato: ¡todos con su gato!

No sé si ustedes lo saben, pero hoy es el día nacional de los gatos en Estados Unidos. No debe confundirse con el día internacional de los gatos, el cual es el 8 de agosto, ni con el día nacional del gato callejero (el 16 de agosto), o el día de abrazar gatos (4 de junio). Por cierto, los perros tienen únicamente un día asignado, el 26 de agosto, posiblemente porque sus dueños están afuera paseándolos y no encerrados frente a la computadora ideando cómo modificar los calendarios internacionales.

Anyway, para conmemorar el día hoy quisiera contarles un poco porqué es necesario que tengan (al menos) un gato, no sólo su cordura depende de ello, sino que el mundo entero precisa, sin duda alguna, que tengan (mínimo) un gato.

Empecemos con la ailurofobia, el miedo a los gatos. Uno podría cuestionar que realmente existiese en el universo un ser que tuviera tal trastorno psicológico que lo hiciera temer a los gatitos. 

Atrás, ¡bestia!(fuente)

Pero han existido.  Sin embargo, su irracionalidad no solo se reflejaba en su terror, sino que correspondía a seres megalómanos, sedientos de poder y crueldad inusitada (porque un gato genera humildad). 

Empezando por Napoleón, quien una vez fue encontrado en su tienda de campaña, acurrucado llorando en una esquina porque un gatito se encontraba maullando cerca de él.
Aidez-moi! Vite!!
(fuente)

 Dwight Eisenhower, presidente de los Estados Unidos y general durante la segunda guerra mundial fue quien comenzó la Guerra Fría y le adjudicó el papel de policía del mundo a los Estados Unidos y el derecho de perseguir y aniquilar cualquier influencia soviética. Además de rusos, le gustaba asesinar gatos, había orden de disparar a matar a cualquier gato que se acercara a su casa en Gettysburg .

Otro loco, además de odiar a los judíos, los gitanos, los homosexuales, los comunistas, los católicos, las personas con discapacidades, y básicamente, al mundo, odiaba a los gatos. Así es, ni más ni menos que... Adolfo Hitler
Was? Ich bin nicht deutsch. (fuente)

Otro loco, Ugolino de Segni, “sobrino” del Papa Inocencio III, después conocido como el Papa Gregorio IX excomulgó a un emperador por no querer emprender otra cruzada, ordenó la invasión de Sicilia, creó la Inquisición y ordenó matar a todos los gatos (y sus dueños) por ser demonios. 

Una vez comprobado que solamente los locos asesinos invasores inquisidores holocaustistas odian a los gatos, déjenme les digo por qué el mundo necesita que tengan gatos.

Durante el medievo, la gente además de pensar que bañarse hacía daño, que todo se curaba con oraciones e inciensos y la música más acá era los cantos gregorianos, haciéndole caso al loco de Gregorio IX, empezaron con el hobby de quemar mujeres que consideraban brujas. Ellas  generalmente eran las comadronas o yerberas del pueblo, que poseían conocimientos sobre plantas medicinales y maneras de tratar las enfermedades. Sin embargo, como cualquier persona racional y que posee dos dedos de frente, estas mujeres tenían gatos, desafortunadamente eso era una prueba contundente de su brujerez. Se echaron entre 40 y 60 mil mujeres (y sus gatos) de esa forma.

Así, el odio felino no sólo detuvo el avance de la ciencia médica y los derechos de las mujeres y los gatos, sino que a menos gatos, más ratas. A más ratas, más pulgas. A más pulgas, más contagios de peste negra y zaz, que se muere un tercio de Europa y otro tanto de Asia.
Ya lo decía este monje.


Así que si no quieren ocasionar el fin del mundo o convertirse en asesinos seriales, vayan por su gato.

20.10.13

Otro otoño, coño

Ya empieza el otoño en vacalandia, la luna se pone grandota, como una pelotota y los árboles se vuelven punks y decadentes, van echando hojas naranjas y rojas como caspa. Ya se secaron las plantas de tomates, se murieron los chiles y la albahaca y pum, se gastó el verano.

Pero no queremos prender el calentador de la casa, porque aunque los fríos de amanecer a 0 grados y llegar al punto más caliente al mediodía con 6 grados son medio gachones, si no nos acostumbramos cuando llegue el invierno con sus -30 nos vamos a morir.

Así que suéteres para todos. Hasta para el gato.

A estas alturas, ya no tengo dignidad

Como mi gato pesa 2 kilos, fui a comprar un mameluquito para recién nacido. Miren qué bonito.
Sigh
Y como Simón, el gato usado, se burló de él, le tocaron las alitas del halloween pasado.
Acerca esa mano, ándale, que te la voy a masticar.



Ya sé, ya sé. En mi próxima vida voy a reencarnar como pekinés de la alta sociedad, o peor, en una de esas familias a las que les gusta meter a sus hij@s de cuatro años a concursos de belleza.

7.9.13

Noticias de la huerta

Le conté que tengo una huerta compartida.

Los tomates se siguen dando y nosotros los hemos estado regalando a vecinos y amig@s. Todos han podido disfrutar de la cosecha. Hasta los conejos, pájaros y una marmota gorda y peluda que vimos el otro día.

Pero pasó algo. El jueves recibimos un correo electrónico de la encargada de la huerta: Algunos de los pequeños agricultores han reportado que les robaron sus calabazas.

Yo pensé que era una de esas exageraciones del primer mundo. Porque la comida debe regalarse, si hay gente con hambre, que tomen de la huerta. Es normal, yo lo he hecho. He pasado muchas veces bajo árboles de duraznos y manzanas y he agarrado una fruta, no lo considero robar, es parte de lo que la naturaleza da y nosotros también tenemos que dar.

Pero aún así fuimos. Nosotros habíamos plantado también calabazas y yo había dudado si ya cortarlas o dejarlas crecer más. Eran como cuatro y cada una estaba pesando como unos 2 kilos mínimo y medían unos buenos 40 centímetros. Ideales para el invierno. Así que fuimos a la huerta a ver si habíamos sido víctimas del mentado atraco.

En efecto. Lo fuimos. 

Pero lo que hicieron fue que jalaron la planta de calabaza y se llevaron todas las frutas que teníamos. Al jalarla rompieron las ramas de tomates que quedaron pudriéndose en el piso y lograron que los melones se cayeran de su enredadera (me imagino que la sacudieron o algo así, porque eran meloncitos). Al hacerlo también mataron a la planta de calabaza, con sus cuatro florecitas que todavía podían haberse hecho fruto. Así que al robarse todas las calabazas de mi huerta y el resto de las huertas, básicamente destruyeron al resto de las plantas.

Iba a ponerme a filosofar sobre los distintos tipos de personas y el destruir seres vivos como acto de supremo egoísmo pero mejor les cuento que hoy nos comimos uno de los melones. Lo partí a la mitad y le puse nieve de mango.
Medio melón con nieve mmmmmiau



Mientras comíamos me acordé del cuento que mi mamá me contaba de chiquita, de dos gatitos, uno se llamaba Melón y el otro Melames. El caso es que Melón y Melames mataron un pajarito. Melón se comió las plumas y Melames el pajarito.
Y así lo contaba yo en el kinder. Ahhh qué trol mi madre. (fuente)
Fin.

16.8.13

fresco de la huerta

Siento no haber escrito en un rato, pero se atravesaron unas vacaciones. Bueno, no lo siento tanto porque me la pasé rebien. Luego les cuento un poco del viaje, ya tenía más de 5 años que aquí, la edigator, no salía de su jaula de hielo.

No sé si ya lo había dicho, pero tenemos una huerta. Ante el inminente fin del mundo, creo necesario aprender algunas técnicas de supervivencia, entre ellas, plantar, cosechar y cazar ardillas. Eso último tuvo un problema ortográfico, porque yo entendí casar ardillas, y pues me saqué una licencia de ministro y me la he pasado luchando por los derechos de las ardillas gays que también querían matrimoniarse... pero ésa es otra historia.

El caso es que primero conseguimos un poquito de tierra, como de unos 2x2m. Luego quitamos las hierbas, removimos la tierra , sacamos los vidrios (¿por qué siempre hay vidrios?) y planté unos tomates y unos chiles. Esto fue a principios de mayo. Luego aprendí la lección de nunca plantar antes de Memorial Day, porque nevó y se murieron todas mis plantas.

Pues después de eso, volví a plantar todo otra vez y pude rescatar una plantita de chile, lo malo fue que nunca volvimos a encontrar otra plantita de tomatillos. Planté calabazas, melones, tomates, chile serrano, chile poblano, papas, albahaca, perejil, cilantro, espinacas y pimiento morrón.

Aquí la historia hasta ahora.

En Wisconsin todo es grande. Cada tomate pesa un kilo, así que tuve que comprar unas jaulas para los tomates porque se les rompen las ramas a las plantas. Pero están deliciosos. No sé cómo voy a poder volver a comprar tomates en la tienda. Acuérdense, refresquen su memoria, los tomates son suculentos, jugosos, fascinantes, orgasmitos en la boca.

Mi gringo marido fue encargado de plantar las papas. Hizo un hoyo como de un metro de profundidad y luego les clavó un palo cual estaca contra vampiros para que nunca fuera a liberarse de su tumba. Y funcionó. Porque no se han asomado.

Las calabazas y los melones ahí van, creciendo y apropiándose de todo con sus hábitos de rastreras.

La espinaca no se dio porque el cilantro agandalló toda la luz, y en lo que me voltée por las tijeras para cortarlo floreció y tan taan, se acabó el cilantro.

Los chiles serranos pican como si los hubiera plantado el diablo (que algo hay de eso), están deliciosos. Ya he hecho llorar a unos españoles con una salsita.

La albahaca aparentemente atrae a todo bicho a la redonda, así que les cedí la planta.

Y el perejil..., esto fue lo que aconteció con el perejil. Para que no me fuera a suceder lo que luego me pasa (que es que llega de sorpresa el otoño a mediados de agosto y se muere), decidí cortarlo casi todo. Estaba frondoso, verde y abundante (como si Hulk se la hubiera... bueno, imagínense). Yo uso mucho perejil para cocinar, especialmente perejil seco.

Por lo tanto, corté mi profuso perejil, le quité los bichitos y la tierra y lo puse a secar sobre papel cartón.

Y entonces...
¿Qué? ¿A poco te da asco que me acueste sobre tu perejil sólo porque me chupo la cola
y rasco con mis patitas en la arena donde defeco?

Muajajaja
En fin, mi gato con cama nueva y yo voy a tener que ir a la tienda a surtirme de especies.

21.7.13

Repelente de mosquitos orgánico y natural

Hoy, como un servicio a la comunidad, les voy a enseñar cómo hacer un repelente para mosquitos (me choca esa palabra, como que mosquito es un mísero pelele endeble, y el machín hijo de su cucaracha madre que te da dengue hemorrágico es un ZANCUDO).

Bueno, esto sirve si hay un número reducido de zancudos, porque si es cuando se acaba de meter el sol a un lado de un pantano, pues esos animalejos del demonio atraviesan hasta la ropa y ningún repelente los va a espantar. Así que si vas a andar en pantano usa ropa protectora, manga larga y pantalones y que la tela no sea azul (y para dormir es necesario hacerlo bajo un mosquitero, que si nunca te ha picado un zancudo en el ojo no conoces el verdadero terror).

El caso es que cuando yo andaba en la selva todos los días, pues no te puedes poner el repelente ése Aután u Off venenoso por varias razones, porque...

1. Usan DEET, que es básicamente tóxico para todos. Desde su etapa de producción en la fábrica y sus deshechos (que afectan a los pájaros, peces e invertebrados), en cuanto te lo pones y lo inhalas o si le cae a la comida (aunque sólo ha habido 8 muertes; tres por comérselo, dos por usarlo en la piel, y tres por constantemente ponérselo a los niños), o cuando te deshaces del bote.

2. Los efectos secundarios son que irrita la piel, desorientarse, mareos, convulsiones e incluso muerte.

3. Si eso llega a caer en el agua o sus desechos o una persona de alguna manera se deshace mal del bote y por accidente te lo comes, pues daña el hígado o los riñones, conduce a defectos de fetos  y todo lo de arriba. Ash, exagerada edigator, te has de estar diciendo, eso no pasa. Pues pasa, porque ya ha sido encontrado en el agua (fuente 1, 2 y 3).

Así que yo usaba esto y funciona.

El repelente:

Ingredientes
½ litro de agua
un chingo de hojas de laurel (como 10 ó 20)
un aspersor (yo usé el que controlaba a Simón, el gato usado)

Tiempo de preparación
10 minutos

Instrucciones
Pon a hervir el agua, echa las hojas. Hierve por 3 minutos. Retíralo del fuego. Cubre y deja reposar 5 minutos. Descubre y deja que se enfríe un poco. Saca las hojas. Con un embudo lo metes al aspersor (si lo quieres usar inmediatamente, mételo al congelador 4 minutos, nunca te rocíes con agua hirviendo porque tu piel está hecha de carne y te vas a auto cocinar).

Recomendación: ponle una etiqueta con la fecha para que no se te olvide.

Si lo mantienes en el refrigerador dura como un mes. Si lo dejas afuera dura como 15 días. El caso es que si cambia de color o de olor, ya no sirve.

Algo así:
Efecto secundario: olerás a espaguetti 



Importante, la hoja de laurel es tóxica para los gatos, así que no le pongas repelente a tu gato. Es para uso humano.

¡Feliz día sin zancudos!

17.7.13

¡Zaz! ¡Zanahorias zensuales!

¡¡Miren lo que me encontré en el refri!!

Siéntense, no se cansen


Al pobre del gato usado Simón lo castraron de microgatito y luego le cortaron la oreja. Considero que esto es, no sólo apropiado, sino necesario...


Oh sí, nena

Miren, miren su cara de satisfacción.


El gringo marido me quitó la zanahoria justo cuando iba a salir de la casa a tomar más fotos. Nimodo, la vida es un camote y termina en un entierro.

Por cierto, ¿cómo se le llama al niño que se orina en los libros de poesía?
¡El chico mea rimas!

¡Se la lavan!


30.6.13

Crónicas del gato usado III

Cuando adoptamos a Simón, el gato usado, estaba flaco, triste, ojeroso, cansado y sin ilusiones.

Nos dolió el corazón que se le notaban las costillitas, que tenía cortada su orejita, que miraba y maullaba con dulzura.

Pobrecito, dijimos. Eso fue en agosto.

Después de tragarse alrededor de 35 kilos de comida para gatos sabor pato , les muestro a Simón, el cochigato.

Antes. Awww, pobrecito.

Después.¡Auxilio, socorro, me come!

Simón, el terror del hogar, había estado destruyendo la casa, la paz, el sueño, las puertas, las paredes, las plantas, todo. Pero hoy les voy a contar cómo le hicimos para controlar su salvajez. Inspirado en Mi gato endemoniadoGracias, Jackson Galaxy!).


Ahí aprendimos que ante gato maligno realmente lo que hay es incomprensión. 
Así que: 
a) hay que canalizar la energía, 
b) se necesitan constancia y premios, y finalmente se logra...
c) paz mundial.

Como Simón,el gato de segunda mano, tiene mucha energía, canalizamos su hiperactividad enseñándole trucos.
O más bien, en términos "gato", él nos entrena a nosotros.

Material
  • Premios deliciosos
  • Un clicker que haga clic (osea, un chunche que haga ruido)
  • Un gato hiperactivo

Instrucciones

1. Observar al gato, cuando realice algo positivo, se marca clic y se le da premio (Tiene que ser en el momento que lo hace, no cuando deja de hacerlo, o lo que se está premiando es que deje de hacerlo).

2. Unir esa actividad a un mandato. Cuando realiza el mandato correctamente, dar clic al clicker y recibe un premio.

3. Gato entrenado.

Cuidado con los comandos, porque una vez "marcado" un comportamiento, Simón (o cualquier gato) lo hará una y otra vez para recibir su premio.

Tadaaaa:

tricks from edigator on Vimeo.

http://vimeo.com/69428536





2.5.13

A la reja con todo y chivas


No había querido darles más noticias del gato usado que adoptamos, Simón, el gato. Sé que después de aquella ocasión en la que escribí sobre la adopción de Simón, en ese entonces Smoke, hubo gente que inspirada por la historia fue a adoptar a sus propios gatos y perros y son tod@s felices ahora.

Por lo tanto, guardé silencio.

Pero quizás también contar historias diferentes puede contribuir a la adopción de más y más gatitos y perritos.
¡Ja ja ja ja ja ja! Cómo no.


La verdad, es que ha sido difícil.

Simón, el gato usado, persigue al gato maravilloso cada que puede, lo araña y a veces (gulp) trata de montárselo. Mi gato maravilloso es bien finoles así que lo ve con esa cara que se hace cuando en el metro alguien te hace un arrimón de camarón. Luego mi gato corre y llora en una esquina debajo de un sofá.

Cuando estoy revisando cosas de mis alumnos, se come mis exámenes.
None shall pass!!!



Se chingó la alfombra con sus uñitas.
La entrada

Arañó los marcos de las puertas.
Aquí es cuando casi la edigator le rompe las patitas a un animalito.

Yo, la verdad, salía al balcón a fumarme un cigarrito y atender a mis plantitas (estoy plantando tomates y chiles y hierba gatera y ¡un repollo!)
A ver qué tal sale, ya lo voy a trasplantar como en una semana.

Así que con meditación y paciencia, todo eso estaba librándolo más o menos, con feromonas y una botellita de agua y gritos.

Traté de cortarle las uñas a Simón el gato, para que no se subiera por las paredes, pero sólo podía quitarle una a la vez, porque se puede hacer eso sólo cuando está dormido. 

Le puse aceite de oliva a las puertas, pero mi gato se puso a lamerlas (porque resulta que es fans del aceite de oliva, el aceite de oliva y las astillas, parece). Puse tablas donde Simón el gato usado rascaba la alfombra y le hicimos una serie de afiladores para satisfacer sus necesidades. El gringo marido salió muy diestro en la creación de afiladores.
Se los deja baratos, 1 por $10 ó 2 por $20 (dólares)

Pero entonces llegó el colmo. La (ver)gota que derramó el vaso.

Simón, el gato usado, ¡se cagó en mi repollo!
¡CACA!


Cualquier otra persona desde hace mucho hubiera sacado a Simón, el gato salvaje, a la nieve o al menos lo hubiera regresado a la perrera. El problema (como ya les había comentado), es que al idiota lo han regresado tres veces, las posibilidades de que un granjero lo fuera a adoptar para protegerle el ganado eran remotas. Regresar a Simón, el marrano, probablemente indicaba su muerte.

Así que compré una jaula.
¿Miau?


Antes de que se me pongan fuscias, investigué y leí y bueno, ya les iré contando si funciona, pero parece que con unos dos o tres meses de jaulificación habrá paz.

Simón, el cerdo, duerme en la noche en la jaula a un lado de nuestra cama y así protejo mis puertas y alfombra. El resto del tiempo está afuera.

Cuando Simón, el puerco, persigue al gato maravilloso lo meto 10 minutos a la jaula como castigo. Si sale y lo vuelve a perseguir, otros 10 minutos como castigo. Lo máximo han sido 2 veces seguidas, parece que ya está relacionando que la paz en la casa implica estar afuera de la jaula, y la guerra jaula.

Cuando mi gato maravilloso le da un zarpazo en la nariz al Simón, el cochino, (ha pasado una vez, porque mi gato es maravilloso), al gato maravilloso le tocan 10 minutos de jaula.

Para que vean que Foucault es aplicable a la artes felinas.

Y le puse piedras a la maceta de mi repollo.



Para chuparse los dedos.

13.4.13

Cómo cuidar y amar a un gato sin resultar fileteado en el intento


Mi querida amiga BCG me hizo el favorcísimo de cuidarme a mis gatos porque tuve que salir de viaje una semana. Como sé que su marido nunca había tratado gatos, aunque le gustaban (dijo) y ella tan sólo había tenido contacto con algunos felinos marginalmente... y ... pues... los gatos tienden a ser un poco, digamos, “sorprendentes” para aquellas personas que nunca han interactuado con ellos, decidí hacerles un instructivo.

He aquí el manual  “cómo cuidar y amar a un gato sin resultar fileteado en el intento”. Fileteado especialmente por Simón, porque sus uñitas y colmillitos son puntiaguditos de a madre y no quería que mis amigos terminaran sin ojos o con esas cicatrices de las que cuentan sus historias en las fiestas. ¿Ésta? Fíjate que bien chistoso, hace como 5 años teníamos una amiga que tenía unos gatos salvajes...

Parece que el breviario fue excelente y efectivo, a tal grado que me recomendó que lo pusiera en el blog para que la gente sin inclinaciones o experiencias gatunas tuviera un práctico vademécum que consultar la próxima vez que se aproxime a un gato.

Hélo aquí (pueden dar clic en la imagen para agrandarla):
Debo aclarar que a muchos gatos sí les gusta ser cargados, a Simón-el-gato no. Y rasguña.

Lo que parece un extinguidor es una botellita de agua, no sean bárbaros.


Que tengan un día miauravilloso.

 
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