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3.4.20

La ultraderecha y el inicio de la pandemia, parte 1

Les prometí como próxima entrega contarles sobre la coalición de estudiantes de ultra derecha. Pero estamos en pandemia, así que dirán mis guaperrimísimus cincu lectorus (¡saludos a Texas!), eso no tiene importancia ahora, edigator. Pero sí. Porque la ultra derecha en Estados Unidos (y en otras partes del mundo) está afrontando el coronavirus de una forma diferente, digamos, a lo que recomiendan los científicos.

A mis estudiantes, antes de que cerraran las escuelas y todo eso, precisamente esa semana en la que escribí la entrega pasada en febrero, les dije que se lavaran las manos mucho. Que cuando cerraran la escuela...
-Si es que la cierran-
Intentan corregirme.
Cuando la cierren, vamos a migrar a google classroom.
 Les dije.

Entonces empecé a insistirles mucho que no se tocaran la cara y vieran que estaban tocando superficies (como la perilla de la puerta y los escritorios y las mesas de la cafetería). Vaya, hacerlos conscientes, enseñarles a lavarse las manos. Mucho.

El grupo de estudiantes conservadores que son altamente reconocibles porque traían estampitas y botones así:


que ahorita una de sus misiones es que todos digan "virus chino" porque Freedom!!!

(Reconocibles, además porque son más blancos que la leche de una vaca blanca cagaleche y en mi escuela el 85% son negros y latinos). Los chicos y chicas no sólo se negaban a lavarse las manos, sino que lamían los escritorios. Uno hizo como que le tosía a alguien y yo le dije que tendría detenshoooon (que es quedarse una hora después de la escuela). Total, la lagartija inmigrante histérica de moi estaba exagerando por una pinchi gripita. 

Pero pues, ya estamos todos enseñando desde casa. Me imagino que todos y todas ustedes tienen su historia del tira y afloja de la gente pendeja (casi toda) a cargo de la administración en sus negocios que se negaba a cerrar a pesar de que en el país ya estaban todos infectándose. 
fuente



En mi escuela, católica y con la bendición del papa, la postura fue y sigue siendo que diosito bonito va a protegernos a todos y todas y la ciencia, otra vez, está tratando de destruir a la iglesia para que todos puedan abortar. Y como los conservadores se oponen al aborto, los religiosos votan como conservadores independientemente de si estén o no de acuerdo con el resto de las posturas políticas de los conservadores.

No entiendo cómo siempre terminan con lo del aborto, pero así es.

El gobernador dijo que quedaba prohibido salir de casa. Los conservadores, que son casi todos los de este leche-pueblo y leche-estado, dijeron que nadie NADIE les iba a quitar las libertades que tanta sangre costaron y estaban en su putísimo derecho de salir, congregarse y lamer todo. Freedom!!! Cosa que hicieron y siguen haciendo.

En marzo 19, 2020, el 62% de los adultos de Estados Unidos, insistían que todo esto era una histeria masiva y una conspiración para quitar a Trump.

La lista de “argumentos” que utilizan es absurda. Como que muere mucha más gente de influenza y nadie te obliga a no salir. ¿¿Y qué?? Mucha más gente muere por andar en carros que de ataques de oso, pero si ves que viene corriendo un oso espero que practiques en chinga el encerrarte en tu casa (y lavarte las manos).

Por cierto, en la sesión 2018-2019 en México murieron 269 personas por la influenza, en Estados Unidos, primer mundo, líder global, mejores hospitales, mejores universidades, blablablá murieron CINCUENTA Y SIETE MIL personas por influenza y en efecto, a nadie le importó. Lo que tampoco es muy reconfortante.

Los años de propaganda religiosa están dando fruto. El insistir que la ciencia está peleada con la religión, que la ciencia tiene una GUERRA en contra de la religión, va a resultar en muchísima más gente infectada y muerta. Va a morir mucha gente, pero en los lugares conservadores va a morir más. 

Y ya por hoy, cuídense mucho. Lávense las manos y no se toquen la cara.
feliz cumpleaños a mí, feliz cumpleaños a mí (fuente)

5.2.14

Cabin Fever 2014, podría ser peor

Stanley Kubrick, director medio loco, altamente perfeccionista, dirigió un montón de películas. Entre ellas The Shining, o El resplandor . Basada en la novela de Stephen King.

Si no la han visto, paren ahora y vayan a verla. Que además de spoilers y contarles el final, perderé todo atisbo de respeto al lector o lectora que no haya visto El resplandor, no manchen.

Entonces, la película describe cómo lentamente Jack va perdiendo la noción de la realidad por estar aislado tanto tiempo. Según está escribiendo una novela, pero con horror descubrimos que realmente sólo ha escrito una frase una y otra vez por cientos de páginas.


Kubrick decidió mostrar las hojas de “All work and no play makes Jack a dull boy” que probaban o certificaban que Jack finalmente había perdido la cordura.

En la novela de Stephen King, el manuscrito era de unas cien páginas. Porque King es un escritor y sabe que con 100 páginas de “All work and no play makes Jack a dull boy” uno termina por volverse loco. Es más, sólo ahorita que yo estoy escribiendo “All work and no play makes Jack a dull boy” para el blog, siento un poquito de ganas de salir corriendo por la llave de la bodega del garaje, donde guardamos el hacha. Sin embargo, Kubrick prefirió que el manuscrito fuera de cientos de páginas, medio millar al menos. Y también decidió que no sería simulación, sino que las más de 500 páginas del manuscrito deberían decir todas y cada una de ellas “All work and no play makes Jack a dull boy”.

Aunque hizo a sus actores repetir sus escenas cientos de veces, ocasionando que a la pobre actriz se le cayera el cabello, no puso a Jack Nicholson a escribir el manuscrito. Sino que consiguió a su secretaria Margaret Warrington o Margaret Adams  (las fuentes difieren en su nombre), mecanografiara la frase “All work and no play makes Jack a dull boy”, para llenar al menos 500 páginas de eso.

Pasó horas y horas escribiendo una y otra vez All work and no play makes Jack a dull boy”, All work and no play makes Jack a dull boy”, All work and no play makes Jack a dull boy". Esto antes de la llegada del copy-paste.

Y lo que es más. Kubrick le pidió que hiciera lo mismo para tener el mismo número de hojas en español, en francés, en alemán e italiano.

Miles de  “Tiens” vaut mieux que deux “Tu l’auras.”; “Was du heute kannst besorgen, das verschiebe nicht auf morgen.”; “Il mattino ha l’oro in bocca.”; “No por mucho madrugar amanece más temprano.”

Estamos hablando de escribir la frase, sin sentido realmente, por más de 2,000 páginas. Con cientos de frases por cada hoja. All work and no play makes Jack a dull boy”.

A veces, me acuerdo de la secretaria de Kubrick. 

Me pregunto qué pensaría mientras escribía todas esas líneas. ¿Cómo puede estar la mente de alguien que escribe una y otra vez All work and no play makes Jack a dull boy”?

Además, ¿por qué siguió trabajando con Kubrick después de la filmación de esta película? ¿Sería síndrome de Estocolmo?

¿Tendría amistades Margaret? ¿Será que cuando se siente sola se pone a escribir en una libreta “All work and no play makes Jack a dull boy”? Quizás cuando ella muera entrarán a su casa y encontrarán un baúl lleno de manuscritos con la frase escrita “All work and no play makes Jack a dull boy”. O quizás sus últimas palabras sean precisamente esas, porque tiene en su mente el screensaver de “All work and no play makes Jack a dull boy”.

La película de El resplandor es genial, pero realmente me da horror pensar en Margaret, que anda por ahí, caminando entre la gente.

Ésas son las cosas que pienso durante el invierno.



4.2.14

Cabin fever 2014

Tengo un poco de cabin fever o fiebre de la cabaña. Lo sé porque tengo unas ganas incontrolables de agarrar a hachazos al güero.

En un largo invierno, Johny escribe una novela bestseller y
reaviva su amor a su esposa e hijo


Cabin fever es lo que le da a la gente que pasa largas temporadas encerradas en una cabaña en medio de la nada.

Es una cosa bien chistosa en gringolandia que no muestran realmente las películas, pero como el 80% de Estados Unidos es rural. No sólo eso, sino que son latifundistas. Todas las tierras que les quitaron a los indígenas para recluirlos en polvosas e insalubres reservaciones se la repartieron los inmigrantes europeos y son dueños de cien, doscientas hectáreas. Por tanto viven extremadamente aislados, no saludan a los vecinos, tienen armas, y no les interesa ni tener seguro social, educación gratuita, alguien que pavimente sus calles, policía, nada. Son autosuficientes y altamente ignorantes, ven Fox News y los programas de Fox, NBC, CBS, etc. y cualquiera de los miles deportes que se transmiten diariamente porque la producción de entretenimiento en Estados Unidos es fenomenal.

Me fui por la tangente. En sí la cabin fever es una claustrofobia por estar encerrad@ sin mucho que hacer por un periodo largo.

Y yo no vivo en un área rural, pero ha hecho un frío en Vacalandia que si sales te congelas. Traté de fumarme un cigarro a -40 y se congeló el cigarro prendido, por el vapor que yo exhalaba con el humo supongo, pero se hizo hielo en 3 minutos.
Éste es un día calientito

Entonces no he salido a tirarme en trineo, a correr, a caminar, afuera. Tampoco a ninguna de las múltiples actividades que ofrece este pueblo, ya sea ir al mol del oeste, al mol del este, al mol de midvale, al mol de hilldale o al mol de parkside.

Así que leo y cuido al gato, pero no he hecho mucho más. Al no hacer mucho más, entra uno en estado de hibernación y no dan ganas de hacer nada, así que uno hace menos y bueno, cabin fever. Y como la escuela terminó a mediados de diciembre y comenzó a finales de enero, creo que puedo describir esas semanas como una nube obscura, fría, de mucho dormir.

En mi microcosmos limitado traté de ayudar a un pajarito mexicanizándolo. Se ponía en una covachita en la entrada de los departamentos y yo le daba masita porque ¿qué comen los pajaritos?

Pero se congeló y se murió.

Pero ya es febrero y es hora de hacer algo. La marmota dijo que el invierno seguirá hasta mayo. 

Así que, primero, puse los objetos punzocortantes en la bodega que tenemos en el garage que tiene candado y le di la llave al gringo marido. Luego lavé mi abrigo para quitarle las manchas de ceniza y mocos congelados en las mangas. Mi madre me dijo que volviera al blog, así que helo aquí. Por último, metí mi brasier deportivo y unos tenis a una bolsa para ir al gimnasio que tiene calefacción.


A ver qué pasa. Venga la vida invernal.

20.10.13

Otro otoño, coño

Ya empieza el otoño en vacalandia, la luna se pone grandota, como una pelotota y los árboles se vuelven punks y decadentes, van echando hojas naranjas y rojas como caspa. Ya se secaron las plantas de tomates, se murieron los chiles y la albahaca y pum, se gastó el verano.

Pero no queremos prender el calentador de la casa, porque aunque los fríos de amanecer a 0 grados y llegar al punto más caliente al mediodía con 6 grados son medio gachones, si no nos acostumbramos cuando llegue el invierno con sus -30 nos vamos a morir.

Así que suéteres para todos. Hasta para el gato.

A estas alturas, ya no tengo dignidad

Como mi gato pesa 2 kilos, fui a comprar un mameluquito para recién nacido. Miren qué bonito.
Sigh
Y como Simón, el gato usado, se burló de él, le tocaron las alitas del halloween pasado.
Acerca esa mano, ándale, que te la voy a masticar.



Ya sé, ya sé. En mi próxima vida voy a reencarnar como pekinés de la alta sociedad, o peor, en una de esas familias a las que les gusta meter a sus hij@s de cuatro años a concursos de belleza.

17.1.13

¡Legos!

Pues con la nieve y el frío del invierno de vacalandia, a mi gringo marido le empieza a dar algo que se llama Cabin Fever. Es lo que sucede por estar encerrado mucho tiempo, sin salir a la luz del día y que concluye en agarrar un hacha y hacer ceviche a todo ser vivo que se le pare enfrente.

Por lo tanto, Santa Clos le trajo un bote de Legos, que combinados con su colección anterior le produjeron más dicha que un gato suelto en una marisquería. Pensó en proyectos, pero como su mente estaba en modo escape, seleccionó un edificio que veía todos los días en la primavera.

Van Hise Hall.
Obviamente, sin nieve.
Así que puso manos a la obra (y el hacha fue cuidadosamente escondida por la edigator).

Aquí su proyecto:
Primeros días.
Debo añadir que si se ve chueco
 es porque yo mientras me dediqué a  celebrar etílicamente el Maratón Lupe-Reyes.
Y finalmente, el día llegó... ¡construcción terminada!

El de la izquierda pareciera que está en el defe, ¡hic! digo ¡ja!

Ya concluído el edificio, se tomaron fotos de varios ángulos.
Van Hise posando, pajarito acá, derecha, izquierda, clic clic.
¡Perfecto!
Y después lo convencí que la parte más emocionante de todo esto sería la destrucción, así combinaríamos sus deseos apocalípticos insatisfechos.

Cámara en mano, mi tigre marido en calzones dijo ¡pum!


¡pum!

Y con un movimiento de brazo, las vacaciones terminaron.

Hay que recordar que lo más importante es el recorrido, no el destino final. Eso, y no matarnos los unos a los otros.
 
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