Ésta es semana triste para los edigators y demás reptiles del mundo.
Un cocodrilo que por un siglo le daba suerte a quien lo alimentara vivía en un santuario en Bangladesh.
Pero como la crisis ha estado cabrona, los bangladeshianos le habían estado dando de comer muchísimo. Gallinas, pollos, cabritos, chivos, de todo y a todas horas, y los sacerdotes del templo sonaban un gong cuando llegaban los devotos con sus ofrendas.
El cocodrilo salía del agua y se lo comía. Y se lo comía. Y se lo comía. Hasta que se puso cerdo, paquidermo cocodrilo, cochigator gigantesco, sus patitas ya ni tocaban el piso.
Y esta semana se murió, pobrecito.
(1915-2015)
Adiós viejito, ahora a ver quién podrá ayudar a los bangladeshianos.
Los tomates se
siguen dando y nosotros los hemos estado regalando a vecinos y amig@s. Todos
han podido disfrutar de la cosecha. Hasta los conejos, pájaros y una marmota gorda y peluda que vimos el otro día.
Pero pasó algo. El
jueves recibimos un correo electrónico de la encargada de la huerta: Algunos de
los pequeños agricultores han reportado que les robaron sus calabazas.
Yo pensé que era una de esas exageraciones del primer mundo. Porque la comida debe regalarse, si hay gente con hambre, que tomen de la huerta. Es normal, yo lo he hecho. He pasado muchas veces bajo árboles de duraznos y manzanas y he agarrado una fruta, no lo considero robar, es parte de lo que la naturaleza da y nosotros también tenemos que dar.
Pero aún así fuimos. Nosotros habíamos plantado también calabazas y yo había dudado si ya
cortarlas o dejarlas crecer más. Eran como cuatro y cada una estaba pesando como unos 2 kilos
mínimo y medían unos buenos 40 centímetros. Ideales para el invierno. Así que
fuimos a la huerta a ver si habíamos sido víctimas del mentado atraco.
En efecto. Lo
fuimos.
Pero lo que
hicieron fue que jalaron la planta de calabaza y se llevaron todas las frutas
que teníamos. Al jalarla rompieron las ramas de tomates que quedaron
pudriéndose en el piso y lograron que los melones se cayeran de su enredadera
(me imagino que la sacudieron o algo así, porque eran meloncitos). Al hacerlo
también mataron a la planta de calabaza, con sus cuatro florecitas que todavía
podían haberse hecho fruto. Así que al robarse todas las calabazas de mi huerta y el
resto de las huertas, básicamente destruyeron al resto de las plantas.
Iba a ponerme a
filosofar sobre los distintos tipos de personas y el destruir seres vivos como
acto de supremo egoísmo pero mejor les cuento que hoy nos comimos uno de los
melones. Lo partí a la mitad y le puse nieve de mango.
Medio melón con nieve mmmmmiau
Mientras comíamos
me acordé del cuento que mi mamá me contaba de chiquita, de dos gatitos, uno se
llamaba Melón y el otro Melames. El caso es que Melón y Melames mataron un
pajarito. Melón se comió las plumas y Melames el pajarito.
Y así lo contaba yo en el kinder. Ahhh qué trol mi madre. (fuente)
Y me refiero a
las económicas, no a las emocionales. De ésas últimas yo no sé nada.
Me da tanta
desesperación que la gente habla de la crisis todo el tiempo, que hay que
despedir gente, que se tiene una gran deuda, que se acerca el abismo fiscal,
que hay devaluación, desempleo, que estamos en la peor crisis y se tiene que
resolver... ¿cómo resolver la crisis? ¿cómo arreglar la deuda?
Y me desespero
porque la pregunta es incorrecta.
A ver, si todo el mundo está en crisis, si todo el
mundo está en deuda, ¿a quién le debe el mundo?
Si nosotros
inventamos el dinero y nosotros creamos el sistema monetario y nosotros hicimos el sistema de préstamos y tasas
de interés... ¿quizás sería buen momento para decir “la cagamos, se me hace que esto no funciona” en
vez de buscar formas con altos costos sociales para “salvar la economía”?
Y obviamente esto
no sale de mi imaginación sin sentido, ni es un sueño guajiro sin fundamento, miles y miles y miles
de personas saben que hay problemas graves en la estructura monetaria, que
están sin trabajo, sin casa, sin alimentos... pero a diferencia de la crisis de
la década de los 20, esta crisis no viene a causa de sequía o hambre, es una
crisis creada por la deuda. La deuda que solamente existe en un sistema que inventamos nosotros.
Esto es como la Avalancha.
El
carro deslizador Avalancha.
Avalancha es una avalancha de emoción.
¡Avalancha!
Avalancha es una marca registrada, ¡no aceptes imitaciones!
Sí, era muy divertida, pero a pesar de que se inventaban cascos, rodilleras, espinilleras, guardas para la boca, todo con tal de seguir jugando con la Avalancha... la verdad es que al final los niños se seguían partiendo la cresta. Así, que por el bien de los dientes y brazos y piernas (y cráneos y atropellados y quedarte como Rasponcel debajo de la Avalancha con la lengua mordida por el santo guamazo que te aventaste), mejor se decidió que quizás habría que sacar las Avalanchas del mercado.
El sistema económico que tenemos es una Avalancha.
En fin, este
video que adjunto es muy claro y tiene todas las referencias. No es ninguna
teoría de conspiración, está basado en datos fácilmente verificables. Muy
recomendado, denle 30 minutos. Vale la pena.