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16.6.20

Los zombies también lloran


No había escrito nada desde que nos fuimos todos a nuestras casas porque se me hacía que mis cinco lectores preferirían leer obsesivamente sobre la covid y hacerse expertos infectólogos, estadistas, virólogos, panaderas y sastres.

Empezamos en marzo, estamos ya a mediados de junio, 2020.

Lo que no te cuentan en los escenarios del apocalipsis zombie, es que un grupo grande de personas va a simplemente “no creer” que haya un apocalipsis zombie. Van a ver cómo incrementa el número de infectados y muertos, y van a decir que es una gripa y que la vida sigue.

Me tocó quedarme en el peor lugar del mundo (aunque pobres los turcomanos, su dictador de ellos prohibió el uso de la palabra “coronavirus” y sanseacabó, no hay virus, quizás ése es el peor, ).

Oficialmente, hoy Gringolandia tiene más de 2 millones de infectados y casi 120 mil muertos. No se cuentan todos los casos a los que no se les han hecho las pruebas. O como diría el brillante clamidia-in-chief, con su lógica de infante de 5 años, “si dejáramos de hacer pruebas, tendríamos menos casos.”

Y como a la realidad no se le puede aventar choro mareador y desaparece (como han hecho estos asesinos neoliberales en las últimas décadas), los intrínsecos problemas sociopolíticos y económicos salieron a flote. Todo lo que les he estado contando en el blog estos últimos años explotó con la pandemia.

La anaranjada verruga genital de la casa blanca cerró fronteras, sacó dos trillones de dólares y se lo repartió a sus amigos, se robó todas las máscaras y equipo de protección y se lo repartió entre los millonarios (incluso robándoles a los hospitales), puso a cargo a Walmart, Target, y farmacias privadas a desarrollar pruebas (que obvio, no lo hicieron). Cesó los juicios de inmigración, se puso a deportar a todo mundo e infectar a los países, entre otras cositas y nada más en dos meses.
 
Y entre la muerte y el desempleo (40 millones ahorita), la ultra derecha decidió que ya se había aburrido del coronavirus y que querían tomarse una cerveza y jugar golf, así que fueron a invadir los capitolios y a punta de pistola exigir su mani-pedi.
La güerita del hocico abierto quiere ser senadora (foto JOSHUA A. BICKEL)

Entre todo esto, que unos cerdos policías asesinan a un hombre (George Floyd) asfixiándolo durante 8 minutos y 46 segundos, mientras el pobre hombre rogaba por su vida. Y la gente se puso a protestar y protestar. Como en todo gobierno autoritario, el propio gobierno lanzó a infiltrados para causar desmanes y se apropió de la narrativa para justificar aún más abusos contra las minorías.

Si gustan ver una compilación de brutalidad policíaca de hace 10 días, liga aquí

El megapedo que se va a venir este fin de semana es que es Juneteenth. Juneteenth es una fiesta para celebrar el fin de la esclavitud, lo tradicional es hacer un fiestón, tener carne asada, desfiles, música en vivo y bailes. Es una celebración alegre con un chingo de comida y un chingo de orgullo.
Comida, baile y más comida (del año pasado)

¿Y por qué, mi escamosa cocodrilo (y no nada más por la resequedad de manos) dices “megapedo”?

 Ahh, porque la gonorrea que tenemos como presidente decidió celebrar el primer rally a favor de inyectarse cloro en las venas y meterse rayos ultravioletas por el culo nada más y nada menos que en Tulsa, Oklahoma el mero día de Juneteenth.

¿Y qué tiene de especial Tulsa, Oklahoma, mi reseco reptil?

Pues que Tulsa era lo que llamaban el Wall Street negro a principios del siglo XX. Era una próspera ciudad de exitosos empresarios y médicos, había tiendas, hospitales, y gente que había podido no sólo salir adelante, sino brillar, y formado una comunidad vibrante.
Tulsa, Oklahoma a principios del siglo XX (fuente)


Entonces los blanquitos se emputaron y los bombardearon, así con aviones y toda la cosa, los mataron a casi todos y todas. Rasaron la ciudad.
Así se ve la envidia, Tulsa, 1921 (fuente)


Esa sífilis con tupé sabe muy bien esto y su secta también.

Aquí su servilleta predice que va a mandar a sus infiltrados, va a ocasionar desmanes y con eso va a justificar acercarse aún más a un fascismo total. Ojalá yo no tenga razón.

No se pierdan nuestra próxima entrega: Q y la secta de Trump.

Lávense las manos.

14.1.18

Sobreviviendo la escuela pública: Semana 19

Como dicen en vacalandia, usté no puede inventar este excremento.

Esta semana tampoco enseñé porque pusimos exámenes. El de esta semana se llama MAP, que según mide nivel de lectura y conocimiento matemático. Lo aplican tres veces al año, al principio (las primeras semanas), a la mitad (esta semana) y al final. En teoría mide progreso del estudiante y los resultados son indicadores de si el alumno o alumna va aprendiendo según su grado académico y los pone en un ranking porcentual con el resto de los estudiantes del estado. Esta escuela está como en el lugar #450.

Bueno, pues, les cuento sobre la semana. 

El lunes nos indicaron que no podíamos seguir reportando el mal comportamiento para nuestro salón, esas mentadas de madre, escapadas de las alumnas, venta de drogas, nada, que lo manejemos nosotros en el salón porque… ¡estamos poniendo en un muy mal plan a la escuela! En esta escuela todos y todas pasan a preparatoria y ¡No tenemos problemas de disciplina! Punto.

El lunes también teníamos junta administrativa de dos horas pero yo me sentí mal, me cayó pesado una cena recalentada de valemadrismo que tuvo sus síntomas más fuertes cuando Bekeisha, la  loable directora de nuestra honrada institución, dijo que iba a pasar el resto de la junta enfocada en el grupo latino. Me tuve que ir… al gym.

El martes tuve la junta post-observación con la doña Bekeisha. A los 10 minutos de que debió haber empezado me llama su secretaria para decirme que mejor yo vaya a su oficina, así que practico sonrisa y me lanzo.
Así se ve su servilleta, pero con más bigotes.
Fuente 

La nórdica ni se disculpó por el plantón de la semana pasada ni me dijo nada relacionado al poco profesionalismo de su actitud.

Me pregunta si leí su observación, le digo que sí, y me dice que entonces… nada, la interrumpo. Tú te enfocaste en lo negativo y en cosas en las que yo ni tenía control, como el que tocaran a la puerta o sonara el teléfono, le digo. Los alumnis han mejorado muchísimo, ¡ya no me roban los lentes! ¡Antes de aventar sillas me avisan!

Me dice, que no, que lo que pasa es que yo no sé nada, me saca libros, manuales, total me hizo luz de gas. (Término utilizado para referirse al abuso psicológico donde se presenta información falsa o distorsionada para hacer dudar a la víctima de su memoria y cordura.

Fue una discusión en la que ella tenía total razón y yo no sé ni hablar el idioma, algo así. Me recomendó que fuera a hablar con Miss Becky para que me explicara cómo manejar mi salón y deje de perder tiempo y de desaprovechar la creatividad de mis alumnis que están ansiosos y ansiosas por aprender pero yo no sé cómo enseñar.

Salí un poco, tantitito, molesta de la conversación.


Así tenía ganas yo de agarrar a Doña Bekeisha

Llegué con los y las estudiantes y me ven y me preguntan que qué tengo, que por qué estoy echando humo por las orejas y me sale fuego de los ojos, y poco profesionalmente les dije que su directora pensaba que yo no sabía enseñar. Así, que como favor personal, les pedía a ellos y ellas que respondieran el examen MAP lo mejor que pudieran para que yo pudiera ir a restregárselo a la cara de la Bekeisha.

Y, ¿qué creen? ¡Se sentaron las tres horas a responder el examen!

Y salvo por uno que respondió el examen en 16 minutos (esto es, le dio click a lo que fuera) y se puso a gritar que los sacara a jugar futbol, el resto de los 50 subió su puntaje.

Algo estoy haciendo. Como dirían en mi terruño:
que según mis paisas no es homofóbico, aunque los multe la FIFA

Hablando con el resto de las maestras y maestros, los comentarios de Bekeisha en sus evaluaciones han sido el detonador para que estas maestras renuncien, parece que el año pasado renunciaron 24.

En otras noticias, el miércoles, durante la aplicación del examen MAP hablaba yo con la alumna que se sale del salón, se escapa de su casa, le mienta la madre a los adultos y que no ha entregado nada académico, la chica a quien cariñosamente llamo La Guayabita, le preguntaba cielito si no hacía nada corazón mi amor porque no alcanza a ver la pantalla donde tengo proyectadas las instrucciones. Me responde que no alcanzaba a ver, que todo estaba borroso, 

Pues resulta que mientras hablo con ella que veo animalitos caminando por su pelo.

Tras que terminara la clase, fui con la enfermera y le pedí porfavor que llamara a la Guayabita para que le hiciera un examen de vista y uno de piojos.

Sorpresa.

¡La Guayabita tiene piojos!

Se los pegó la Tostadita. O quizás su novio. O quién sabe. Hasta ahora ya tenemos confirmadas dos. A la Guayabita y la Tostadita.

Tras que su escamosa servidora recibiera esta información el jueves por la mañana, veo a la Guayabita en el pasillo. La saludo, “Hola, Guayabita, buen día” me mienta la madre y Miss Becky ve eso y le dice, “Ven, mi amor” y la abraza, le pega su cabeza a la de ella, se restriegan los cabellos, se dan tope borrego, se arrumacan y juntan frentes y voltea a verme Miss New-Piojos y me dice con la mirada, “¿Ves? Así se trata a las niñas para que no te insulten.”


Ay, qué bonito es el karma.

7.1.18

Sobreviviendo a la escuela pública: semanas 17 y 18

Esta semana (la 18) vino con más y nuevas espeluznantes aventuras para la lagartija docente. De esas que hacen dudar la realidad y la salud mental propia.

La semana 17 fue la de las fiestas navideñas y año nuevo (¡Vacaciones!). Los alumnos y alumnas regresaban a clases el miércoles 3 de enero (semana 18). A mí me dieron ataques de pánico el martes y no pude dormir por las pesadillas.
 
¡Maestraaaa! ¿Podemos salir afuera?

Imagen fuente 

El miércoles, hablando con las maestras, casi todas me contaron que les pasó lo mismo, pesadillas, ansiedad, pánico, no poder respirar. El martes fue muy difícil para las maestras.

El miércoles en la escuela fue normal, hubo una pelea, entre tres agarraron a una y la patearon en el piso. Alguien vendió droga. Alguien más grabó la pelea. A mí me robaron los pases y falsificaron mi firma para escribirse pases entre ellas (que por cierto, la culpa es mía, por dejar los pases a la vista, “Que no vuelva a ocurrir, Mrs. edigator, esto es grave.” Ok, Becky.). En otros salones, una niña le dijo a otra algo bien racista y la ofendida aventó sillas, pateó puertas y salió indignada dando de gritos. (Castigo para la ofendida, que cree que por su melanina puede patear puertas y que no habrá consecuencias, no señor.) Por allá a alguien le robaron las llaves del carro, por otro lado otro alumno se robó un carro y lo metieron a la cárcel.

En fin. Lo normal. Hasta aquí todo va bien.

El jueves me tocaba evaluación, esto es, alguien de la administración va y observa mi clase y me dice lo que estoy haciendo mal. Llevo un par de décadas haciéndola de payaso en el aula, me han observado como 50 veces, formal e informalmente. Hasta videos hay por ahí donde me usan de modelo para enseñar alguna técnica de microenseñanza, etc. 

Entonces, durante las vacaciones me preparé, hice mi plan con objetivos de aprendizaje académico, aprendizaje emocional, de movimiento de aprendiz dependiente a independiente, con aspectos de la lección ligados a los estándares en un contexto de una lección más larga (la unidad 2) y otra incluso más amplia (la vista a que los alumnos y alumnas cumplan la misión de la escuela). Con contenido relevante para los alumnos y alumnas, aprendizaje totalmente centrado en el estudiante, etc.

Como sabía que venían de vacaciones, puse poquitas cosas y muchos ejemplos en la hoja de actividades.

Empieza la clase y llega Beckeisha.  Beckeisha es la directora, altísima, nordiquísima, y dícese ella aliada de las minorías porque tiene un montón de hijos e hijas con melanina. Beckeisha también cree que lo único que necesitan los morenitos para salir adelante es que venga ella a salvarlos y que los racistas profesores dejen de ser racistas y aprendan de las culturas orales que también tienen algo de valor. Yo la he llevado bien con Beckeisha, aunque mis alumnxs la odian.

Con todo y todo, la clase fue mejor que otras veces.

Para empezar, se sentaron casi todos y todas. Luego cuando les pedí silencio, hasta voltearon a verme (no me escucharon un carajo, pero al menos me dejaron hablar). Luego hasta sacaron lápices y libros para ponerse a simular que estaban haciendo la actividad. La que avienta sillas me dice, “maestra, estoy a punto de aventar una silla, ¿podría por favor hablarle al sicólogo que necesito procesar este sentimiento y controlar mi enojo?(ok, dijo, imma gonna fuck someone up if you don’t get me someone to talk to right now,” pero, ¡¡¡ESTÁ AVISANDO!!!). No hubo sillas por los aires.

Luego llegó la mamá de una niña, llamémosla la Guayabita, quien por lo general no hace nada y las veces que la mamá ha venido la Guayabita sale corriendo de la escuela, así que no había tenido el gusto de hablar con mamá. Pudimos planear rápidamente una cita, nos enteramos que la Guayabita había cambiado el número de contacto que teníamos de mamá por el suyo, actualizamos el número y la mamá se la llevó. También, pude interceptar al mijito chulo que viene a vender droga en la puerta y se tuvo que regresar a sus salón (y sí me mentó la madre, pero quedito).

Beckeisha salió después de esto.

Y como prueba de que la clase no fue tan mal, ¡trabajaron! Me entregaron su actividad completada, les pregunté si les había gustado y si les servía, dijeron que sí.

El resto del día fue bastante bueno, hay una epidemia de peste bubónica o algo así y muchos de los alumnos problema estuvieron fuera (entre la peste y la expulsión de un día de los que se pelearon el miércoles, paz). Nadie me insultó directamente, nadie me aventó una silla, nadie vino a romperme mis materiales (salvo el autista que inventó una máquina tatuadora con un motor, tinta de plumas y una tachuela y estaba tratando de tatuar a los alumnos que, por suerte, no se dejaban).

El viernes fue normal, me refiero a que volvieron los insultos, sillas voladoras, peleas, venta de estupefacientes, niñas escapándose del salón para ir a gritar por otros pasillos, etc. Normal.

Pero aquí su reptil tenía junta el viernes con la Beckeisha después de clase para hablar sobre la evaluación. Pues da la hora y Beckeisha no llega. Raro, porque en vacalandia todo mundo es puntual (de hecho, hay un curso para latinos en los que nos explican por qué es una falta de respeto llegar un minuto tarde). En fin, pasan como 20 minutos y checo mi correo y está completada la evaluación de Beckeisha y ya enviada al distrito. Esta evaluación siempre estará ahí cuando alguien busque mis antecedentes en mi labor docente, y por lo pronto, la única evaluación en este sistema.

Esto es lo que les decía arriba sobre dudar la realidad y preocuparme por mi salud mental.
...¡¿Qué dijo qué?!..

Fuente imagen 

La Beckeisha puso comentarios aparentemente al azar sobre lo que que pasó durante la clase, no se entiende muy bien si los dice la maestra o quién. Tampoco el contexto o qué tienen que ver con nada. Pone por ejemplo:

9:12 Shut up. Be nice. I was talking about the book. Oh.

Explicación de arriba (que es totalmente irrelevante, by the way). Una alumna dijo, “shut up”. Yo le dije, “be nice.” (alumna dice "cállate" y yo le digo, "sé cortés"). Y la alumna riéndose me dice, “estoy diciendo lo que dice el libro,” y me lo enseña. Y yo dije, posiblemente, “oh” y sonreí. 

A ver, por qué no dice que las alumnas estaban trabajando y leyendo el libro en voz alta, ¡eh! ¿EH?

Y bueno, ok, admito que todo eso que Beckeisha escribe sí pasó, pero lo hace ver de la peor manera posible.

Que si tocaban a la puerta y yo interrumpía clase para abrir la puerta. Que si les pregunto si hay preguntas y me dicen, “¿Podemos dormirnos?” y yo no hago nada. Que si los alumnos no se ponen a trabajar y yo me acerco a sus mesas pero en cuanto me volteo vuelven a no hacer nada. Que si uno no trae lápiz y no trabaja nada hasta que me doy cuenta y le doy un lápiz. Que si suena el teléfono y yo interrumpo la clase y contesto. Que gritan en los pasillos y yo no hago nada. Que mi pizarrón tiene escritos los objetivos académicos pero están cubiertos por un papel (es un copo de nieve que hicieron los alumnos antes de salir de vacaciones). Que si mi pizarrón tiene los objetivos de la otra clase en vez de los de ésta (tengo 3 clases diferentes seguidas así que proyecto los objetivos de la clase en turno y apunto con el dedo al pizarrón correspondiente a la clase. Tienen 13 años, pueden manejar eso y si no, pues no saben leer así que ni al caso. Beckeisha no menciona ni la proyección ni que los objetivos están en la actividad y en el otro pizarrón).

Básicamente es como si todo eso que pasa en esta H. escuela fuera mi culpa. Y eso que no tuvimos sillas voladoras, autista aventando libreros, Tostada mentándome la madre y sacando su teléfono para hablarle a su pandilla para que vinieran a matar a las compañeras o venta de drogas frente a mí.

Me da la impresión que Beckeisha quiere que aquí su lagartija renuncie y se regrese a su exótico país de donde salió. O peor, escribió eso para que a nadie en el distrito se le ocurra ofrecerme trabajo (o ¿esto ya es muy teorías de conspiración?).

Lo sé porque me hablan los postes, shhhh

Fuente de la lagartija sin sombrero.

O a lo mejor Beckeisha tiene razón y todos estos problemas de disciplina, venta de drogas, lanzamiento de sillas, racismo, que sólo el 15% de los alumnos con melanina puedan responder los exámenes de su grado, que la mayoría no sabe leer ni escribir,  Trump, etc. todo eso es mi culpa.

No sé, pero Beckeisha todavía no escribe para explicar por qué dejó plantada a su lagartija y yo estoy nuevamente abriendo las páginas de “se busca” para volver a la degustación de la gran diversidad de oficios y profesiones que este mundo ofrece.

Las siguientes dos semanas son de exámenes que les aplica el distrito, así que no tengo ni que preparar clase.


Fin.

Pd. ¡Feliz año nuevo!

17.12.17

Sobreviviendo a la escuela pública: Semana 15

Semana 15

No sé si les había contado que a mí me contrataron en marzo, pero el trabajo no comenzaba hasta septiembre. Así pasé los meses de desempleo y hambre.

Pero, cuando tuve mi primera junta el primer día de este trabajo de ser piñata en escuela pública de vacalandia me comentaron, así casualmente y con sonrisa midwest, que tenía que sacar la licenciatura en educación en una universidad de este estado si quería mantener el trabajo. De hecho, mis supervisoras inmediatas me recomendaron que mejor renunciara (el PRIMER DÍA de mi trabajo). 

Pero como los reptiles no viven de aire, decidí hacerme güey al menos un año.

Me dan 3 años para completar las asignaturas, exámenes, prácticas profesionales, proyectos y todo eso. Pero el contrato indica que para este año tengo que inscribirme en una escuela y debo estar tomando al menos 6 créditos (costo mínimo: 3 mil dólares). El costo promedio de la carrera es de 25 mil dólares, sin contar materiales y otros gastos.

Independientemente del costo (que es altísimo) de ninguna puta manera vuelvo a tomar clases. 

Aquí su lagartija tiene 1,300 créditos de universidad, además de una maestría, un doctorado, experiencia de piñata y chingomil de cursos en los que nos obligaban a sacrificar los sábados mientras era maestra de preparatoria en México. 

Pero para vacalandia sólo vale la universidad de su estado. 

¿Por qué? Porque consideran que su cultura es superior al resto del mundo. Aunque el sistema educativo de este estado en el ranking nacional no llega a los primeros 30 lugares. Este problema es grave, al grado que tuvieron que contratar a mucha gente este año, incluyendo a unas 50 personas con un perfil parecido al mío, para tratar de arreglar el pinche pedo educativo que tienen.

PERO, al igual que a mí, se les pasó comentarles que todos estos morenitos y morenitas iban a tener que regresar a la escuela y endeudarse para poder mantener el trabajo. Ups.

Y los morenitos no estamos contentos. Oh no. 
Wellington held out some beads and other trinkets, but the islanders had sent their fiercest lawyers - some of whom were chanting, 'Sue him. Sue him.'
Wellington les ofrece cuentas de vidrio, pero los morenitos mandan a sus abogados más preparados, algunos de los cuales gritan "¡Te vamos a demandar, puto!"*

En otras noticias, en esta semana 15 en nuestra oh gloriosa escuela, mi alumno el autista acuchilló a una niña que tuvo que ir al hospital. Entonces, el autista se emputó porque lo regañaron por andar acuchillando gente, así que me destruyó el salón. Pero, como el acuchillamiento “fue un accidente” sólo suspendieron al autista un día y cambiaron de salón a la niña para que no altere al autista.
Aparentemente es la tercera vez que el autista acuchilla a alguien de manera "accidental".

Fin.

 *Traducción mía, cartón de Gary Larson.


Sobreviviendo a la escuela pública: Semana 14

Semana 14

Casi 100 días, de los cuales la mayoría son pinchitos. El resto son mega pinchísimos. O será que me estoy acostumbrando. 

La semana tuvo tres peleas de alumnis, culminando el jueves con una niña de once años agarrando a otra de las greñas, tirándola al piso y pateándole la cabeza. La del piso terminó en el hospital, a la pateadora la suspendieron un día. UNO. Al resto, que veía, aplaudía y filmaba mientras gritaba “hazla que muerda el escalón y luego patéala”, le quitaron el recreo.

Por otro lado, los y las colegas, en su mayoría, son gente muy capaz, muy cínica (requisito esencial para estar aquí) y generalmente muy simpática. 

El viernes tuvimos un PD, eso es día de clases para maestros y maestras (por sus siglas en inglés, desarrollo profesional), en el que mandan a todos los alumnos y alumnas a su casa y nos enseñan cómo no ser racistas.

El desarrollo profesional fue más del libro de la mercadóloga, con un énfasis en particular en las culturas orales (ajum, las latinas) que necesitan el lugar y espacio para hablar y desarrollarse colectivamente. Donde, dice, los blanquitos, cultura intelectual, tienen que permitir que las culturas orales existan sin que los ataquen por su particularidad oral.

En esas estábamos tratando de entender sus SLO (school learning objective), FG (focus group) y ACT (ni sé) cuando callan a nuestra mesa de 7 (de los únicos latinos y españoles de los 100 profesores de la escuela). Nos callaron. Ok, también estábamos compartiendo fotos y preguntando dónde conseguiste este chal, está di-vi-no. Pero hay modos.

Yo tenía preparado mi discurso para cuando nos callaran (nos callan siempre) y era, “si no quieren que hablemos, nos consiguen un traductor porque nos contrataron precisamente por hablar español” pero en vez de lanzar el midwestern “Do you mind?” nos aventaron un “¡cállense, de una buena vez!”. Ni a los perros les hablan así en vacalandia.

Así que yo me quedé con media mandarina en la boca y la becky gritona inmediatamente se justificó diciendo, “yo sé que ustedes no entienden inglés y están procesando la información porque en su cultura ustedes no entienden conceptos, pero cállense.” Algo así dijo, porque claro, yo no entiendo conceptos. Pero le quedó peor la respuesta. Todos pelaron los ojos. O O

Entonces, uno de los profesores latinos, pero totalmente bilingüe, le dijo, “yo sí hablo inglés y nací en Texas”.
Tómala, Becky

Entonces, zaz, la becky se sintió atacada, y se puso a decir que ella no era racista, y que no le entendimos,  bua, ¿por qué nadie me comprende? Y pasó algo que pasa cuando suceden estas cosas...


Lágrimas blanquitas: Un blanquito dice algo racista u ofensivo, la persona ofendida le dice “oye, eso no es correcto” y la ofensora llora y dice que no la entendieron y que por qué todos están contra ella. Entonces el resto de las beckies se levanta a abrazarla y a decirnos que “herimos sus sentimientos” y que “she didn’t mean it that way.” Etc. 

Al final del día, querían que el profesor latino se disculpara con la Becky (el profesor latino NO se disculpó con la Becky).

El otro highlight del desarrollo profesional fue que nos mostraron el estudio que les hicieron a los estudiantes para ver si se sentían a gusto con la escuela. El, no sé, 70% dijo que no, entonces nos enseñaron los parámetros. Los estudiantes blancos en su mayoría 80% dijeron que se sentían contentos y los afroamericanos en un 80% dijeron que no. Nos dicen, “tenemos que hacer que los afroamericanos se sientan contentos.”

Preguntamos, ¿y los latinos? Los latinos son el 40% de la escuela, más que los blanquitos. Poquitito más que los afroamericanos (que muchos no lo son, porque nacieron en otros países y no son ni africanos ni americanos ni mucho menos, afroamericanos, pero no les gusta decir “negros”). Nos respondieron, “los latinos no cuentan. No tenemos esos datos.Pum.  

NO CUENTAN.

Invisibles, silenciados, y cuando uno trata de decir algo, atacantes de blanquitas.

Fin.

21.10.17

Sobreviviendo la escuela pública: semana 7 u 8

Semana ocho de la iguana mexicana haciéndola de maestra en una escuela pública en vacalandia

Por si se lo perdieron, aquí un breve resumen de las últimas 8 semanas:

Una típica conversación entre un típico maestro/a y un típico alumni sin importar la hora del día es la siguiente:
Maestrx: Jessica, llevas 10 minutos jugando y ni siquiera has sacado un lápiz para empezar la actividad.
Jessica: Fuck you, puto baboso! Qué te piensas puto racista de mierda, fuck this class, fuck this school y suck my dick.
Exit Jessica del salón dando un portazo y a quién sabe dónde por una hora.

Sucede algo muy chistoso, si queremos decirlo de alguna forma, la escuela pretende ser una burbuja en donde todo es perfecto, todos y todas tienen las mismas oportunidades, no hay racismo y todos vomitamos arcoíris y cagamos bombones. Los pósters dicen aquí todos son aceptados y aceptadas. Las camisetas que les regalan son bilingües y alegres. Las maestras y maestros planeamos clases, tenemos que entregar calificaciones, establecemos metas. Si vienes y ves los documentos y los salones (sin gente), pareciera que aquí hay enseñanza y aprendizaje.

Como diría Hyperbole and a Half:
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Entonces, ante el espejismo, los maestros y maestras (beckys todas) con quien he platicado dicen que el problema es que no los tenemos suficiente tiempo porque los alumnos y alumnas se hablan así en su casa y ésa es su cultura, el problema es que no les enseñan valores en sus casas. Obviamente se refieren a los afroamericanos y latinos, digo obviamente porque me lo dicen, “African American families are like this”. Woah, tranquila, Becky. Me imagino que tu vasta experiencia viviendo en hogares latinos y afroamericanos y tus cien mil amiguis de otras culturas te han dado ese conocimiento innegable y absolutamente certero.

Así es, mis queridas lectoras y lector (omaigod, tío ya me dijo mi madre que estás leyéndome con todo mi florido vocabulario, ups, ¡Hola!). Les decía, así es, las beckies que saben taaanto de nuestras culturas, son las que están a cargo de nuestros hijis (bueno, de los suyos, porque aquí su lagartija no tiene lagartijitas).

Yo me pregunto si acaso, no sé, el hecho de que le presidente de foquin estados unidos diga que los negros son terroristas, los mexicanos violadores y que va a deportar a todo lo que no sea blanco ario ojo azul, pues no sé... Que si mr. cheto  tiene un problemita con Corea del Norte cuya capacidad armamentística es menos que la de Saltillo, se pone a prohibir la entrada de norcoreanos a Gringolandia, manda 40,000 soldados a Corea del Sur y lo amenaza con echarle algo peor que una bomba atómica
Imagen real de la política exterior estadounidense en el siglo XXI

Digo, a lo mejor eso afecta a los alumnis, no sé, quizás, los alumnos están reaccionando ante la figura de autoridad y como no se lo pueden decir al trompas, nos lo dicen a nosotros.

Sea lo que sea, el día escolar es largo y asqueroso, es pararse enfrente de 40 adolescentes que te insultan de maneras que si te lo dijera un adulto, mínimo agarras una silla y se la avientas en la cara.

Y el distrito pretende en su burbuja de mariposas y pajaritos que les demos una clase que tenemos que preparar con pelos y señales indicando exactamente cada objetivo académico/emocional y social estamos desarrollando con qué actividad según cuál estándar del distrito y cómo lo estamos modificando para que cada alumni se convierta en un aprendiz independiente. Esto se entrega al inicio de cada semana para ser aprobado por la directora. Lo que necesitamos es una hora de terapia al día para procesar este trauma. En fin, mientras entreguemos los planes de clase todo está perfecto, el lema de vacalandia es siempre: Tú aparenta, aquí no pasa nada.

Bueno, pero no todo es popó. NOO.

Hace como un año o dos, ya ni sé, sustituí a un amigo en su clase de español para adultos. Y me encontré cara a cara con un programa maravilloso.

Básicamente, una vez a la semana durante hora y media, los papás que no hablan español ni tienen amiguis fuera de su círculo cerradito (cof cof, los blanquitos) toman clases de español y los que no hablan inglés (inmigrantes recientes, en su mayoría) toman clases de inglés. Y luego en la última media hora se juntan y hacen actividades juntos.

Lo que vi es que en esa media hora los papás blanquitos que por lo general no le hablan a la gente con melanina, están interactuando con ellos conviviendo y escuchándose. Están creando comunidad.

Así que me dije, edigator, hagámoslo. Conseguí ver cómo lo hicieron en la otra escuela y resulta que el Literacy Network le enseña inglés a la gente que quiere aprenderlo y ellos están encargados del programa, el cual se llama Intercambios. Así que hablé con la organización de padres… y les encantó (bueno, no les dije que se iban a hacer amiguis de latinos, les dije que era para que pudieran apoyar a sus hijis en sus clases bilingües en esta escuela que es bilingüe). Pero sacaron la lana y lo vamos a empezar en enero. Además, me toca contratar a un estudiante de posgrado para que dé la clase de español, entonces alegría doble porque los doctorantes siempre se están muriendo de hambre con la mierda que pagan en esa escuela.

La otra cosa positiva es que con el sueldo que le pagan a su servilleta, ahora sí tengo para vivir un poco y me metí a un gimnasio. Salía de las puertas de la escuela agotada, casi sin poder levantar los pies, triste y con un sentimiento ontológico de duda extrema, ese de “qué coño estoy haciendo con mi vida, carajo”. Pero me forzaba, me decía, “edigator, no mames que firmaste el contrato del gimnasio por un año, ya te chingaste, ahora vas”. E iba.

Y en esta semana salía del gym con alegría y energía, con ganas de cantar y bailar, y como voy sonriendo los gringos blancos creen que les estoy coqueteando así que tengo fans que van por su tercer o cuarto divorcio que se estarán imaginando una hot iguana sexy caliente dándoles viagra en la boquita.


Y así seguimos. 

13.12.15

El caso del gato y el recurso habeas corpus

Cumplió años Luna y decidí regalarle un cuento basado en una historia que nos contó nuestra amiga Jessica.

Resulta que en Argentina tenían a un gato encerrado en una tienda y se pidió hábeas corpus para liberarlo, se falló a favor. Un poco irónico (por no decir otra cosa) que se fallara a favor de un gato cuando hay tantos casos de humanos cuya apelación similar ni se reconoce.

Anyway, como Luna tiene 2 años, también le ilustré el cuento. Espero lo disfruten.

Nota: si le dan clic a la primera imagen se agranda y pueden leerlo más facil.











21.2.13

Para que se indignen

No se si sepan o no, pero aquí su servilleta, la edigator exiliada, da clases de español en una universidad de Estados Unidos.

Hoy les quiero mostrar unas imágenes del libro de texto que utilizan en esta universidad, se usa para los niveles tres y cuatro. Más o menos, cada semestre hay unas 20 clases de cada nivel. Osea, grosso modo, cada año 1920 estudiantes están usando este libro en esta universidad.

No es novedad que Estados Unidos considera al latino o hispano un problema. En los noticieros casi siempre se asocia al latino o hispano con malas noticias, que si la inmigración, que si la falta de trabajo, que la violencia, que la guerra contra las drogas, etc.

Incluso, hasta los programas más positivos tienen ese tinte amarillista y despectivo. Por ejemplo, si estudias francés o italiano te invitan un semestre de intercambio a Pisa, a Roma, a París, a ver la cultura, a conocer la comida, a empaparte de belleza. En cambio, los programas de intercambio de español se anuncian como "Visita Guatemala y ayuda a los nativos mientras aprendes el idioma", a menos que selecciones España...

Entonces a lo que iba, ¿cómo se les enseña a los estadunidenses el español?

En el caso de este libro, ¡Avance! de McGraw-Hill, (costo promedio de $110.00 DÓLARES) *tiene 12 capítulos con un bello balance entre cultura, gramática, vocabulario e imágenes asociadas para ayudarles a describir. La idea es dar un curso integral de español, donde el lenguaje y la cultura están siempre entrelazados. De esa forma se puede ayudar al estudiante a usar el idioma en un contexto comunicativo de verdad.

Los 12 capítulos del libro, los que se consideran esenciales para poder hablar español, son:
Dar clic en la imagen para ver mejor.
El primer capítulo es "Tipos y Estereotipos", y uno supone que es para romper las ideas preconcebidas de los hispanos. Ni todos son de México, ni todos son Speedy Gonzalez, ni todos reposan bajo los cactuses. Por supuesto, no todos los hispanos usan sombrero y sarape.

¿Qué se imaginan? ¿Mostrarán Buenos Aires, Costa Rica, Ciudad de México? ¿A Salma Hayek o a Penélope Cruz?¿Eso están pensando? Pues no. Primera imagen del libro, ¡Bum!

Epa epa, ándale ándale, arriba arriba.
Bueno, se dirán. Eso existe, no pasa nada. (Y yo no tengo nada en contra del señor que lo pescaron durmiendo la siesta en el parque...) Pero, el problema es que los estudiantes conocen lo que conocen por su contacto a los medios, a las películas, a las caricaturas y, por supuesto, a los libros de texto que valen $110.00 y mientras están cursando la carrera en la universidad. No tienen acceso a otra cosa más que a estereotipos Y los hispanos que viven en Estados Unidos, que son cerca de 50 millones de personas.

¿Qué tan malo puede ser? Se preguntarán. Sigamos.

¿Vocabulario esencial de uno de los 12 capítulos del libro? Las drogas, por supuesto.
La heroína.
La cocaína.
La mariguana.
¿Cómo podría sobrevivir un estudiante de español intermedio sin conocer estas palabras? ¿Cómo?

O bien, el otro vocabulario esencial, ¡la violencia!
Asaltar.
Asesinar.
Falsificar.
Violar.
Seguro es necesario para entender la cultura, para que puedan escribir sus comentarios  en español en el sitio de Fox News.

Y bueno, los dejo con la imagen que acompaña el capítulo "Los hispanos en Estados Unidos".
¡Grande Mac!
*Editado: correción de hay por tiene.

2.5.11

Superman el alien

Si leen comics ya saben y si no leen comics, posiblemente no les interese, pero la última gran noticia fue que Supermán dijo que iba a renunciar a su ciudadanía estadounidense.
Aparentemente está harto de que utilicen su imagen y acciones como instrumento de las políticas de gringolandia.

Es interesante por varios factores:

1. El mercado del comic de Supermán
Los chamaquitos que todavía leen algo posiblemente sólo lean comics.
Sus ideas e ideales son forjados por comics y por juegos de video. Por eso creen que las mujeres se ven así:

Los escritores del comic, entonces, están tratando de crear una conciencia política de conexión con lo correcto y lo moral, sometiendo a discusión las acciones del gobierno de Estados Unidos con respecto a la política internacional.

¡Hagan caso, lo dice Supermán!

Es como si dios hablara. Más, porque Dios no sale cada semana.

2. La figura política de Supermán
El caso de Superman y la política es como las matrioskas que tienen muñequitas adentro de otras muñequitas.

Supermán, el personaje del comic, dice que no quiere ser usado como instrumento de un discurso político de Estados Unidos.
Pero, los autores del comic están usando la figura de Supermán como un instrumento para transmitir una idea política.

3. La nacionalidad de Supermán
Cuando entré a la tienda de comics le pregunté al dueño si tenía el tan mentado comic de Supermán y se puso a exclamar con efusiva pasión (quizás porque era la única cliente que había tenido en la semana), que claro que lo tenía, que no entendía cuál era el gran espanto, la gran calamidad, la gran terrible noticia.

Que Supermán no era estadounidense (dijo "Amerrrrican") ni nunca lo había sido. Era un alien (palabra utilizada para designar tanto extraterrestres como extranjeros). Un alien ilegal que había llegado sin visa, sin papeles, sin documentos o pasaporte y no tenía permiso ni derecho para estar en Estados Unidos.

Que sus papás "adoptivos" debieron haberlo deportado, tras avisar a las debidas autoridades, porque bajo las reglas de hoy en día en EEUU, jamás de los jamases obtendría una green card.

Que ni casándose con Louise Lane.

Es más, dijo, se aprovechó de nuestro sistema educativo y nuestros impuestos. Además,ese Clark Kent vino a quitarnos trabajos que los verdaderos americanos podían haber hecho.

-¡Que se vaya el ilegal!Dijo.


Creo que estaba bromeando.

Pero por si acaso, y para recordarle al dueño y a un poquito más de gente, mi gringo y yo nos fuimos a dar una vuelta por el capitolio de Wisconsin, a gritar tantito... con unas 900 personas más.


10.10.09

Discriminados reptiles

Acá en Wisconsin no se ven reptiles libres. Todos están o encadenados o enjaulados o con una cintilla que les permite convivir dentro de un área limitada y restringida. Son más comunes, libres y felices, en el sur de EU donde la tierra es caliente y húmeda, porque acá en zona fría de cosas peludas y lácteas no se admite al de sangre fría. Quesque están muy verdes, quesque no son nativos de aquí, quesque se comen a las palomillas y demás bichos que tanto nos gusta contemplar.

Incluso se ha visto un incremento en la publicación de noticias que pintan desfavorablemente a los lagartos. Los colocan como asesinos, mutiladores, terroristas, guerrilleros. Ayer salió la noticia de un cocodrilo que se comió el brazo de un nutritivo golfista, nadie se cuestionó qué hacía el campo de golf en medio de un pantano (casa original del triste y desplazado cocodrilo).

También salió otra nota de un lagarto que pasó 3 días en la cárcel por andar de
ambulando con actitud sospechosa por las calles de un pueblo. Sólo por caminar (and I quote) “haciéndose el inocente”. En el mejor de los casos les ponen un sombrero y los explotan al obligarlos anunciar productos como seguros o fianzas con bellos acentos exóticos. Reptiles de folclóricas escamas, exóticos colores y autóctonos rugidos, “tipo, bien diversos”.

Así que la migrante edigator sufre en soledad. Camina por las calles asomándose a las cloacas, porque le dijeron que ahí vivían los dragones (que son básicamente iguanotas). Pero apenas se ha topado con unas cuantas lagartijas en las cocinas de los restaurantes y un par de caguamas exhibiendo su caparazón en un zoológico a un lado de un letrero que decía “sea diverso, tranquilice su conciencia, aporte dinero a cambio de un día de consideración, dé un dólar para el reptil subdesarrollado”.
 
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