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5.12.17

Sobreviviendo a la escuela pública: Semana 13



Semana 13

Van trece semanas, la vida va rápido. No se queden 13 semanas en algo que creen que será temporal, de pronto son años, como canta Silvio.

La semana fue de exámenes, los chicos y chicas aprendieron rápido que si le pican a “skip” o “mevalemadres” terminan en menos tiempo la multitud de exámenes que tienen que hacer. La siguiente semana (ésta, de ahorita, la 14) viene con más exámenes administrados por empresas privadas, etc.

Como la solución del distrito fue que enseñara todo en menos tiempo, pues bueno, ahí vamos. Básicamente un “no escupas, no le pegues, no lo muerdas” dicho más rápido.

Pero les quería platicar de la conferencia (junta con los padres) que tuvimos con un niño, no sé ni cómo llamarlo, quizás Thor, ese dios nórdico que hace cosas increíblemente idiotas…

Thor no sabe leer, no sabe escribir, pero sabe dictar cartas super racistas a sus exnovias y luego decir que así es en México, psss…

Entonces nos encontramos en junta con mamá. Mamá cree que su hijito Thor debe dedicarse a la escuela y no meterse en cosas feas, como… no sé, no hacer la tarea o leer cosas sexosas. 

Señora,” le tuvimos que decir, “Thor está involucrado en ventas de drogas y si alguien va a caer es Thor, por pendejo.” 

Obvio, no lo dijimos así, pero tratamos de explicarle la gravedad del asunto con respecto a que los otros participantes de la transacción tienen experiencia por su familia y Thor se encarga de las partes más peligrosas como intercambiar la mercancía y cargar el dinero.

La señora nos dice que con razón, porque el niño tiene miedo, ya que es por eso que Thor trae una navaja a la escuela todos los días.

Thor trae una na.va.ja. todos los días. A la escuela.

Pero… (llora),  nunca la he usado!” Grita Thor, el pendejo. Entre mocos sostiene, “ni siquiera la he sacado.

Entonces nos toca explicarle a mamá y a Thor que no se pueden traer armas a la escuela, aunque no las saquen, aunque no las usen. Y entre que le comentamos que Thor no sabe leer ni escribir, y sobre sus transacciones empresariales, su falta de disposición académica, mamá grita que el Thor debe aprender a ser un hombre y Thor llora.

Decidimos separarlos por un momento y mamá llora diciendo que tiene problemas en la casa y Thor sólo quiere estar con ella abrazándola.

Por otro lado, Thor le cuenta a otra maestra (la de educación especial que asegura que yo soy más pendeja que los calcetines de Thor) que su padre lo agarra a cintarazos cada que puede.

Proponemos que Thor no traiga armas a la escuela, que se ponga a leer y a estudiar y que mamá sea un poquito más amorosa con Thor. Mamá y Thor acceden.

Abrazos. Mocos. Lágrimas mezcladas con mocos.

Antes de despedirse mamá nos promete un ceviche de camarón y asegura que se va a chingar a los morenos que no tienen valores y quieren corromper a su hijito, hijo santísimo, acólito, perfecto. Nos da un abrazo y se va.

Al día siguiente, en medio del examen para medir su capacidad de dar click llega mamá con cevichito.

Fin de semana 14.

28.6.16

Yira yira

Como les he contado ya, se me disloca el brazo como una vez por año. Pero la última vez (ok, penúltima) en vez de armarme un cabestrillo y descansar me dije, foquit y seguí como si nada, y las consecuencias se presentaron el domingo.

El domingo era un día caluroso y soleado. La alberca comunal de donde vivimos estaba casi vacía porque los gringos pasan la mayor parte de los domingos en sus iglesias odiando a los negros y a los homosexuales mientras comparten recetas alopáticas para luchar contra las paperas y la viruela.

Así que decidimos, el gringo marido y yo, darnos un chapuzón en la alberca y a la vez agarrar tantito sol para no parecer axolotes. En la alberca estaba una mujer con una autoestima altísima pues, a pesar que su traje de baño estaba agujerado y sucio, con su pubis costroso y mostrando monte de venus estilo sasha monenegro, permitía que su piel correosa y desbordante recibiera los rayos del sol sin un atisbo de modestia. Ella, echada en un camastro cual ballena varada, berreaba a su teléfono los últimos chismes de omaigó canyú bilidá?, su hijo, un pelirrojito cagaleche flotaba frente a ella en el agua, tratando de captar su atención mientras lanzaba el agua meada pero clorinada en chorros por la boca, como esas estatuas patéticas de disney.

En el otro extremo chapoteaba una pareja que probablemente encontró el amor cuando se unieron contra un mundo que le exige a las personas inteligencia, belleza o al menos algunos hábitos de higiene. Yo los iba a felicitar por haber adoptado y dado casa al bebé más horripilante del mundo, pero al acercarme me di cuenta que el o la infante compartía la misma ausencia de barbilla y los ojos opacos de vacas marinas, ausentes de conciencia o alma. ¡Se habían reproducido!

Enfrente al cetáceo varado, un hombre asiático llegaba con tres o cuatro niños, pero no lo observé bien porque en esos momentos entré al agua, di un par de brazadas para llegar al extremo más profundo de la alberca, hice un giro raro que no recuerdo y se me dislocó el hombro completamente. El dolor me jaló al fondo y pataleé y salí a la superficie y le grité al marido. marido, ayúdame.

Me volví a hundir y pataleé hacia la orilla, marido, help, y el marido ya venía, lento, parsimonioso, paciente. Me hundí nuevamente y como pude con el otro brazo me pude detener del resbaloso concreto con el que rodean las albercas. El gringo marido ya había llegado y tomó mi brazo dislocado y jaló y yo  me le escapaba, mojada y escurridiza hasta el fondo otra vez. Entre jalada y pataleada y zambullidla pasaron como 5 a 10 minutos tras los cuales obviamente sobreviví, no estoy escribiendo desde la ultratumba con una ouija cibernética.

El gringo marido me salvó, le debo un caballo prieto azabache o algo así, yo inhalé algo de agua meada, me ardían los pulmones, el brazo, ahora lo tengo cubierto en raros hematomas al igual que mis piernas y cadera, pero quedé viva.

La cosa es que cuando por fin me saca, yo estaba temblando y él también, yo tosiendo y volteo y la cetáceo seguía en el teléfono, la pareja de neandertales seguían con el changuito, la familia asiática competía a algo. Nadie nos miraba, nadie dijo nada. Yo los traté de verlos a los ojos y ellos desviaban la mirada.

Y me di cuenta de algo asqueroso de la humanidad: el racismo, las masacres, los crímenes, las muertes por hambre, la pobreza, el asesinato de maestros y estudiantes, todas esas cosas no pasan por maldad o crueldad netamente humana. NO. Pasa porque la gran mayoría de la gente es indiferente.

Estos no eran israelíes vigilando palestinos o policías atacando dizque criminales, eran mis vecinos, con quien comparto jardín, estacionamiento y alberca, a quienes he visto cientos de veces y ellos a mí, y casi me ahogo, gritando y pidiendo ayuda frente a sus ojos bovinos. No porque sean malos, sino porque son indiferentes.

Así que estoy asqueada y adolorida. Triste de humanidad y con pocas esperanzas hacia el futuro. Tan cierto y atinado lo que cantaba Gardel.



Mejor maullar, ¡miau miau!

3.4.16

Primavera en vacalandia

Ayer, sábado, 2 de abril, los gatos me levantaron a las 7am para que les diera de desayunar.

La mañana de esta primavera en vacalandia era fría y por la ventana pude atisbar que había nevado y todo estaba cubierto de la fina capa blanca.

Ésa es una ardilla voladora

Como no me pude volver a dormir, me puse a trabajar, a las 11 me levanté para prepararme otro café y me di cuenta que ya se había derretido la nieve. Lástima, pero la verdad, estoy lista para la primavera, así que tomé foto y me regresé al escritorio.
Cantaban los pajaritos


En eso, empieza una tormenta, viento fuerte, aullando, los árboles crujiendo, visibilidad casi nula. Nieve, aguanieve y granizo en diagonal. Las ventanas retumbaban y empecé a escuchar sirenas, seguro que se cayó una ramona sobre un transeúnte por ahí.

No se ve bien porque estaba cayendo mucha nieve

Revisé los canales del clima y estábamos en alerta leve, recomendaban no salir. Pero aseguraban que era una tormenta corta.

En efecto, a las 11.52 paró la lluvia, salió el sol y se volvió a derretir la nieve.
Todo antes del medio día

Como claramente el día estaba absolutamente sicótico mejor abrí una chela y me puse a leer una novela gráfica a la que le tenía ganas desde hace rato. 


Fin.


6.8.14

De bicicletas y candados

Como vivo en un pueblo bicicletero obviamente tengo una bicicleta. La primera que tuve me la cambió un taiwanés por unas clases de español. Él se la había encontrado recargada en un árbol. Yo la dejé recargada en la puerta de mi casa y la bicicleta fue libre nuevamente. Me duró como 6 meses.

Mi siguiente bicicleta la heredé de unos italianos. Romina la había comprado usada y cuando se fue se la dejó a Salvo y cuando Salvo se fue dijo que como tanto Danilo como yo la queríamos quien la desenterrara primero de la nieve podía quedársela. La verdad fue con un poco de trampa porque a mí me dijo dónde estaba.

Así estuve con mi bicicleta italiana hasta que este año me di cuenta que necesitaba una llanta nueva. Fui a la llantería de bicicletas y me dijeron que NO me iban a vender la llanta porque la parte que aquí llamaré “los tubos” estaban dañados porque aparentemente no debes andar bajando las escaleras con la bici ni tampoco debes andarte azotando contra las rejas por andar brincando. 




fuente

También necesitaba cambiar el bloque de frenos y el eje del manubrio, por una vez que me fui de frente por andar persiguiendo pavos. 

El caso es que acá en gringolandia, o al menos en este pueblo bicicletero, no te venden una pieza si toda tu bici no está en perfectas condiciones porque luego creen que los vas a demandar.

Osea, si ellos me venden la llanta y yo aplico los frenos y no funcionan y me atropella el tren, los puedo demandar. ¿Qué tal con los gringos?

Total, todas las reparaciones costaban como $400 dólares. Así que me dije, edigator, como no pudiste ir a México este año, agarra lo que hubieras gastado en los boletos y cómprate una bici.

Entonces fui a la tienda a ver bicis. Las bicis son caras, resulta. Tan caras que si te vas a comprar una bici, mejor cómprate una bici eléctrica.

O edigator, ¿qué cosa es una bici eléctrica? Pues una bici eléctrica es una bici para huevones, osea una bici ideal para mí. Esto es que tiene un motorcito en la llanta de atrás que te “ayuda” a pedalear en las subidas, también tiene un aceleradorcito que sirve como potencia total y básicamente la usas como motocicleta. Pero puedes pedalear y usarla sin el motor, la batería la cargas con un cargador como si fuera celular.

Les presento a Lizarda:

Qué alegría rebasar a los ciclistas profesionales en las subidas, con sus licras, y sus cascos ergonómicos, y yo sin pedalear y fumando.

Bueno, la verdad es que tanto el gringo marido, como mi amigo Marcos Neroy y yo salimos con bici eléctrica, así que nos hicieron un descuentote.

Mi gringo marido se fue feliz a trabajar, amarró su bicicleta afuera de la chamba y acto seguido se la robaron.

Así que unos consejos para los aficionados a la bicicleta:
  • Con suficiente tiempo, todos los candados pueden romperse.
  • Por tanto, las cadenas no sirven, compren un candado U.  Ahí al menos tienen unos 25 minutos antes de que lo rompan. O usen una combinación de los dos. Pero entre un U y una cadena, U.

    Candado U
  • Aseguren los tubos, la llanta trasera y la delantera.


Algo así. fuente

  • No estacionen su bici en el mismo lugar siempre.
  • Procuren que su bici quede estacionada en un lugar con mucha gente y mucha luz.
  • Asegúrense de que donde amarren la bici esté anclado al suelo.
  • Obviamente asegúrense de que no puedan levantar la bici y llevársela así.

    Por ejemplo, así no
  • Tengan el número de serie y el recibo de compra en un lugar seguro, si existe la posibilidad, registren la bicicleta. Por suerte el seguro de la casa cubría esto (menos el deducible) y esto nos permitió conseguir una nueva.
  • Pero la verdad, lo mejor para que no te roben la bici es amarrarla siempre y tener una bici usada, raspada, fea y con daños en los tubos.

Otras cosillas:

  • Los carros no te ven, o si te ven tienen la creencia de que una bicicleta no tiene derecho de utilizar la calle. Si no vives en pueblo bicicletero, aguas.
  •  Respeta las señales de tránsito e indica cuando vas a dar vuelta. Hazte visible.
  • Ve en el mismo sentido del tráfico, pero acuérdate que eres más lento que un carro. Aguas.
  • Respeta a los peatones.
  • Cuando pases un carro estacionado asegúrate de que lo libres al menos por un metro, si abren de pronto la puerta te vas a estampar.
  • Si crees que tras unas copas puedes mantener el equilibrio en la bicicleta lo vas a pasar mal.
  • Los pavos salvajes se creen Indiana Jones, si los persiguen correrán frente a su bici gritando y aventando plumas.
  • Los gansos no son pavos salvajes, cuidado con los gansos. Ellos tienen el poder de transformarte a ti en Indiana Jones.


 Y ya, por eso no he escrito. He pasado un verano genial, bicicleteando por la ciudad.

4.2.14

Cabin fever 2014

Tengo un poco de cabin fever o fiebre de la cabaña. Lo sé porque tengo unas ganas incontrolables de agarrar a hachazos al güero.

En un largo invierno, Johny escribe una novela bestseller y
reaviva su amor a su esposa e hijo


Cabin fever es lo que le da a la gente que pasa largas temporadas encerradas en una cabaña en medio de la nada.

Es una cosa bien chistosa en gringolandia que no muestran realmente las películas, pero como el 80% de Estados Unidos es rural. No sólo eso, sino que son latifundistas. Todas las tierras que les quitaron a los indígenas para recluirlos en polvosas e insalubres reservaciones se la repartieron los inmigrantes europeos y son dueños de cien, doscientas hectáreas. Por tanto viven extremadamente aislados, no saludan a los vecinos, tienen armas, y no les interesa ni tener seguro social, educación gratuita, alguien que pavimente sus calles, policía, nada. Son autosuficientes y altamente ignorantes, ven Fox News y los programas de Fox, NBC, CBS, etc. y cualquiera de los miles deportes que se transmiten diariamente porque la producción de entretenimiento en Estados Unidos es fenomenal.

Me fui por la tangente. En sí la cabin fever es una claustrofobia por estar encerrad@ sin mucho que hacer por un periodo largo.

Y yo no vivo en un área rural, pero ha hecho un frío en Vacalandia que si sales te congelas. Traté de fumarme un cigarro a -40 y se congeló el cigarro prendido, por el vapor que yo exhalaba con el humo supongo, pero se hizo hielo en 3 minutos.
Éste es un día calientito

Entonces no he salido a tirarme en trineo, a correr, a caminar, afuera. Tampoco a ninguna de las múltiples actividades que ofrece este pueblo, ya sea ir al mol del oeste, al mol del este, al mol de midvale, al mol de hilldale o al mol de parkside.

Así que leo y cuido al gato, pero no he hecho mucho más. Al no hacer mucho más, entra uno en estado de hibernación y no dan ganas de hacer nada, así que uno hace menos y bueno, cabin fever. Y como la escuela terminó a mediados de diciembre y comenzó a finales de enero, creo que puedo describir esas semanas como una nube obscura, fría, de mucho dormir.

En mi microcosmos limitado traté de ayudar a un pajarito mexicanizándolo. Se ponía en una covachita en la entrada de los departamentos y yo le daba masita porque ¿qué comen los pajaritos?

Pero se congeló y se murió.

Pero ya es febrero y es hora de hacer algo. La marmota dijo que el invierno seguirá hasta mayo. 

Así que, primero, puse los objetos punzocortantes en la bodega que tenemos en el garage que tiene candado y le di la llave al gringo marido. Luego lavé mi abrigo para quitarle las manchas de ceniza y mocos congelados en las mangas. Mi madre me dijo que volviera al blog, así que helo aquí. Por último, metí mi brasier deportivo y unos tenis a una bolsa para ir al gimnasio que tiene calefacción.


A ver qué pasa. Venga la vida invernal.

21.2.13

Para que se indignen

No se si sepan o no, pero aquí su servilleta, la edigator exiliada, da clases de español en una universidad de Estados Unidos.

Hoy les quiero mostrar unas imágenes del libro de texto que utilizan en esta universidad, se usa para los niveles tres y cuatro. Más o menos, cada semestre hay unas 20 clases de cada nivel. Osea, grosso modo, cada año 1920 estudiantes están usando este libro en esta universidad.

No es novedad que Estados Unidos considera al latino o hispano un problema. En los noticieros casi siempre se asocia al latino o hispano con malas noticias, que si la inmigración, que si la falta de trabajo, que la violencia, que la guerra contra las drogas, etc.

Incluso, hasta los programas más positivos tienen ese tinte amarillista y despectivo. Por ejemplo, si estudias francés o italiano te invitan un semestre de intercambio a Pisa, a Roma, a París, a ver la cultura, a conocer la comida, a empaparte de belleza. En cambio, los programas de intercambio de español se anuncian como "Visita Guatemala y ayuda a los nativos mientras aprendes el idioma", a menos que selecciones España...

Entonces a lo que iba, ¿cómo se les enseña a los estadunidenses el español?

En el caso de este libro, ¡Avance! de McGraw-Hill, (costo promedio de $110.00 DÓLARES) *tiene 12 capítulos con un bello balance entre cultura, gramática, vocabulario e imágenes asociadas para ayudarles a describir. La idea es dar un curso integral de español, donde el lenguaje y la cultura están siempre entrelazados. De esa forma se puede ayudar al estudiante a usar el idioma en un contexto comunicativo de verdad.

Los 12 capítulos del libro, los que se consideran esenciales para poder hablar español, son:
Dar clic en la imagen para ver mejor.
El primer capítulo es "Tipos y Estereotipos", y uno supone que es para romper las ideas preconcebidas de los hispanos. Ni todos son de México, ni todos son Speedy Gonzalez, ni todos reposan bajo los cactuses. Por supuesto, no todos los hispanos usan sombrero y sarape.

¿Qué se imaginan? ¿Mostrarán Buenos Aires, Costa Rica, Ciudad de México? ¿A Salma Hayek o a Penélope Cruz?¿Eso están pensando? Pues no. Primera imagen del libro, ¡Bum!

Epa epa, ándale ándale, arriba arriba.
Bueno, se dirán. Eso existe, no pasa nada. (Y yo no tengo nada en contra del señor que lo pescaron durmiendo la siesta en el parque...) Pero, el problema es que los estudiantes conocen lo que conocen por su contacto a los medios, a las películas, a las caricaturas y, por supuesto, a los libros de texto que valen $110.00 y mientras están cursando la carrera en la universidad. No tienen acceso a otra cosa más que a estereotipos Y los hispanos que viven en Estados Unidos, que son cerca de 50 millones de personas.

¿Qué tan malo puede ser? Se preguntarán. Sigamos.

¿Vocabulario esencial de uno de los 12 capítulos del libro? Las drogas, por supuesto.
La heroína.
La cocaína.
La mariguana.
¿Cómo podría sobrevivir un estudiante de español intermedio sin conocer estas palabras? ¿Cómo?

O bien, el otro vocabulario esencial, ¡la violencia!
Asaltar.
Asesinar.
Falsificar.
Violar.
Seguro es necesario para entender la cultura, para que puedan escribir sus comentarios  en español en el sitio de Fox News.

Y bueno, los dejo con la imagen que acompaña el capítulo "Los hispanos en Estados Unidos".
¡Grande Mac!
*Editado: correción de hay por tiene.

17.1.13

¡Legos!

Pues con la nieve y el frío del invierno de vacalandia, a mi gringo marido le empieza a dar algo que se llama Cabin Fever. Es lo que sucede por estar encerrado mucho tiempo, sin salir a la luz del día y que concluye en agarrar un hacha y hacer ceviche a todo ser vivo que se le pare enfrente.

Por lo tanto, Santa Clos le trajo un bote de Legos, que combinados con su colección anterior le produjeron más dicha que un gato suelto en una marisquería. Pensó en proyectos, pero como su mente estaba en modo escape, seleccionó un edificio que veía todos los días en la primavera.

Van Hise Hall.
Obviamente, sin nieve.
Así que puso manos a la obra (y el hacha fue cuidadosamente escondida por la edigator).

Aquí su proyecto:
Primeros días.
Debo añadir que si se ve chueco
 es porque yo mientras me dediqué a  celebrar etílicamente el Maratón Lupe-Reyes.
Y finalmente, el día llegó... ¡construcción terminada!

El de la izquierda pareciera que está en el defe, ¡hic! digo ¡ja!

Ya concluído el edificio, se tomaron fotos de varios ángulos.
Van Hise posando, pajarito acá, derecha, izquierda, clic clic.
¡Perfecto!
Y después lo convencí que la parte más emocionante de todo esto sería la destrucción, así combinaríamos sus deseos apocalípticos insatisfechos.

Cámara en mano, mi tigre marido en calzones dijo ¡pum!


¡pum!

Y con un movimiento de brazo, las vacaciones terminaron.

Hay que recordar que lo más importante es el recorrido, no el destino final. Eso, y no matarnos los unos a los otros.

3.2.09

De cuando el gélido tiempo congelaba y tiraba las extremidades

For English, ere

El otro día que estábamos esperando el camión que no llegaba y sufríamos la maravillosa temperatura de -38C (que es casi igual que la de Farenheit), un muchacho a lado mío al sacar el pase de abordar tuvo tan mal destino que se le cayó un dedo.

Es bien sabido por todos que si uno toma el miembro perdido y lo coloca nuevamente en el cuerpo cuanto antes, se unirán las partes sin mayor problema.

Ya el quijote lo menciona, “cuando vieres que en alguna batalla me han partido por medio del cuerpo, como muchas veces suele acontecer, bonitamente la parte del cuerpo que hubiere caído al suelo, y con mucha sutileza, antes que la sangre se yele, la pondrás sobre la otra mitad que quedare en la silla, advirtiendo de encajallo igualmente y al justo” (Cap X).

Pero tan mala suerte tuvo este muchacho, y por las prisas y el temor, que ha colocado el dedo con la uña hacia abajo y soldó tan bien que desde ese momento se volvió disléxico.

2.1.09

Tormentas, puf

For English, Scream

Total, me dicen que viene una tormenta. Protégete, tormenta. State warning, tormenta. Se cancelarán clases, tormenta. Auxilio, Socorro, tormenta.

Mis experiencias previas me han enseñado que si la tormenta tiene nombre, uno consigue cervezas, ron, tequila y vino, garrafones de agua y latas de atún, si no tiene nombre, solamente es necesario comprar alcohol. Así que con botella en mano, me senté con mi amiga MCG a esperar la tormenta sin nombre.

Pasaron las horas entre libaciones y monólogos, yo hasta había olvidado eso de TORMENTA.
Cuando llegó su roomate cubierto de nieve y pelos como yeti desamparado, le pregunté si se había pospuesto la tormenta. Me dijo, lleva como una hora.

Corrí a la ventana y todo seguía igual. Tomé mi abrigo y me fui caminando a mi casa, caían copos copiosamente. El sonido se absorbía. Todo estaba tranquilo. Sólo se escuchaban mis pasos, cómo mis huellas crujían y apisonaban la nieve con un crunch. Sin carros, la nieve brillante flotaba lentamente al suelo.

Esto no es una tormenta. NO.

Las tormentas son violentas, ruidosas, salvajes, llenas de furia y ruido. Arrancan árboles de cuajo, incineran casas, levantan vehículos y vacas y los lanzan contra las paredes. Estas caidillas de nieve patosas son más bien suspirillos que bramidos.

Mucha gente prefiere una imagen... tormenta:




No tormenta:

Atención señores lingüistas, si no hay gritos y ventanas rotas, me les van cambiando el nombre. Tormentas, puf.

18.12.08

El gato y el queso

For English, MOO HERE

La edigator, tiene un dueño (así funciona esto, pues, a más divinidad, más exigencias). Éste juega con los sentimientos de la pobre y miserable edigator y la tortura sin parar con sus demandas y alaridos.

Además, como el dueño tiene las papilas gustativas exquisitas, se deleita en degustar delicadezas como ...el queso. Sin embargo, de donde era oriunda la edigator, las vacas se mueren de sed y se les secan las tetas, por eso, nos venimos a Wisconsin, aka Gringolandia.

Por el queso. Solamente por eso.

Donde las vacas son gordas, felices y lechosas.

Finalmente, le compré su anhelado queso al despiadado dueño.

Ésta fue su noble y sincera reacción ante tan ansiado manjar.


Conclusión: el queso de wisconsin sucks.

9.11.08

con el frío

Con esto del frío, para salir uno tiene que ponerse cosas.
Porque hay que tapar las partes expuestas, guantes, lo que revelamos, gorro, lo que exteriorizamos, bufanda, eso que se enfría, zapatos cerrados, pero cubrir más lo que se muestra, abrigo.
Y así sale uno envuelto en marcas y peso y repelente del clima.
(Porque uno cree que sale también, abajo de todo eso)
Luego cae un copo de nieve. Se mete al ojo. Uno parpadea y se derrite.
(Dicen que no hay dos copos iguales, ¿quién ha visto todos los copos?)
Y al llegar a la casa, uno se desviste: gorro, guantes, bufanda, abrigo, zapatos, calcetines, pantalones, blusa, rostro.
Queda como un aire medio gris y luego puf, se escurre por debajo de la puerta.


Y luego ya no hay más.

28.10.08

The Jalogüín Special III

Es tan raro que sea octubre y no ver mariposas.
Entonces cuando hace viento entrecierro los ojos y puedo distinguir que las hojas que caen son las monarca.
Casi reconozco a aquel que llega después de subirse a una montaña y terminar en el barranco o la sombra de aquella que imaginó una vida. Casi los percibo que regresan a echarnos un vistazo, bien breve.
Luego caen al suelo y son nuevamente hojas.
Hojas secas.
Crujen y ya.

27.10.08

The Jalogüín Special II

Entonces alguien dice, mi amooor, ándale, no seas malito, hazme una gelatina ... ¡de pescado!

O bien, después de mucho mucho alcohol alguien dice, "me hic quiero comer un aguamala (una medusa o jelly fish), pero ésta me quema la langua hic, ¿guac, cómo puedo harcer algo que pareshca una aguamala hic y que sepa a amuagala hic y tenga la conshistencia de una aluagama hic, pero que no sea aguamala hic?"



Así es. Amorosos o filosóficos son los únicos posibles escenarios que me imagino para poder llegar a crear el LUTEFISK, platillo tradicional de noruega. Es imposible que alguien en sus cabales pueda inventar tal cosa (la gente apasionada o filosófica no es de este mundo).


Sin embargo, debo admitir que para seguir los pasos de los antepasados no es necesaria la cordura, así que el sábado fui invitada a la anual celebración de vamos a comer todos lutefisk porque nuestros ancestros estaban piantados y nimodo por eso son tradiciones carajo no llores.



Hoy sigo eructándolo.

Si les interesa la receta (aunque no veo por qué):
Tomen un bacalao.
Remójenlo 4 días en cal.
Tiren el agua y remójenlo otros 6 días en cal.
Hiérvanlo por 3 horas con sal al gusto.
Sírvalo caliente.

28.9.08

¡GOÑO!

¡Llegó el otoño!

19.9.08

graffitti



Me encantan las paredes de los baños, son resultado de una ansiedad y necesidad de transmitir, de conectarse de manera violenta, casi espasmódica, que surge como cuando se defeca, como cuando se expulsa por agujeros predestinados lo que a fuerzas tiene que salir (y por supuesto, ayuda el tener una pluma o marcador en el momento).

Entonces me puse a tomarles fotografías a las puertas de los baños del edificio de Van Hise en Madison (sí, está bien, admito que llevar una cámara a los baños y ponerme a tomar fotos no es la situación más adecuada en la que uno quizás se quiera ver envuelto, pero esperé a que salieran todas).

Encontré graffitti de todo tipo, pero entre esas explosiones de expresión hay...

Quejas:
inquietudes culturales:

búsquedas de consuelo:
requerimiento de consejos amorosos:

necesidad en externar sus opiniones políticas:

O esas de expresión nomás.

10.9.08

work work work

Hoy mi mente debería haber estado preocupada en tribulaciones terrenales como entrega de ensayos, lecturas feministas y estructuraciones de cursos bobos, pero no, ¡NO! utilizó casi toda su capacidad RAM en repetir una y otra vez una canción-screensaver que se quedó instalada allá por los años ochentas y no he podido deletear.
Así que hoy, compartamos mi dolor. Veamos las 5 peores canciones de todos los tiempos.
Número cinco, por su potencial para causar cáncer:


Número cuatro: por su capacidad de creación de imágenes mentales espeluznantes
(Esta canción siempre me ha dado un poco de horror, es de las clásicas que después de cada verso puedes decir “sin calzones” y queda maravilloso. Osea, "el secreto es tu juventud... y mi experiencia... (oh sí, chiquita, pant pant) es casi como Angel 200 y Buffy 15. Ultra creepy.)


Número tres: por su terrible popularidad y potencial para augurar el fracaso de todas las vidas
(Ésta es espantérrima porque … ¡a todo el mundo le gusta! Pareciera que se enseña a tocar guitarra con esta canción. Pero lo peor peor peor, es que el cantante ya gastó su vida y ahora recuerda a una morrita de hace 60 años y... ¡se da cuenta que sí la quiso! Hombres, pft)


Número dos: por su capacidad de confusionarte
(El conflicto existoemocional que produce esta canción es que no sabes bien si está sufriendo o está contento, empieza sollozante, termina con hipos y grititos y sacudidas y bailecito. Además, él es la única persona en el mundo que puede lograr que “volver” (palabra constituida originalmente por 2 sílabas) se torne en un dodecasilábico mamotreto.)


Y número uno: Por su inefabilidad y su pegajocenez.
(Su traducción al inglés es “the creepy guy on the phone.” Con el coro que, según las estadísticas científica y numéricamente comprobadas, causan la mayor cantidad de horas de screensaver mental, y aguas, eh, que una vez que la escuches la recordarás siempre. ¡siempre! Estarás en la fila del banco y la tararearás y entonces verás que el de adelante te mira feo (incluso te golpea sin descanso) porque él creía haberla olvidado, pero jamás de los jamases más jamasientos así con trabajos y tareas y cursos y ardillas voladoras se olvida ésta.)

4.9.08

the hippy killer

Oh la vida hippy no es para mí. Yo vengo de la ciudad, y estoy de acuerdo, visitar la selva por la mañana es re bonito, pero sobre todo porque uno regresa a los videoclubes y las regaderas y los baños a los que les jalas y se va todo a algún lugar del Caribe de cuyo nombre no nos interesa ni importa conocer (es como la basura, uno agarra, la mete en bolsita y se pierde en lalaland).
El caso es que la transportación ecológica la había logrado por medio de una bicicleta prestada de la tardesoleada nora. El primer intento de insubordinación de la terrible rila sucedió cuando fue a insertar su llanta delantera en las vías del tren y yo empecé a aprender a volar.
Mind me, que la batiscafa me había obligado bajo chantajes sentimentales y coerciones a utilizar un casco protector para mi testa (yo creo seinfeldianamente que si uno está ejerciendo actividades que promueven la salida violenta del cerebro, o uno deja de hacerlas o uno se somete. Eso de andar protegiendo partes vulnerables con pseudo objetos que son más psicológicos que nada, no. Nomás no.)
En fin. La segunda elevación involuntaria fue efectuada al tratar de subir las escaleras de la casa morada. La pérfida se irguió en su llanta trasera, pataleó y sacudióse de tal forma que yo, ella y una innocent (not very) batiscafa bystader fuimos derribadas en un jardín de ortigas no susurrantes, pero sí bastante raspocitas.
Hoy, con lluvia y frío la volví a montar, y en una deleitable bajadita, al tratar de evitar un charco lodoso nos trepamos en la banqueta. La siniestra derrapó y lanzóme contra una reja y después, no contenta con esa pequeña humillación de mi persona, se aventó tras de mí, haciéndome caer como plomo en charco con mejilla, manos y piernas enredadas en sus tubos. Los vehículos se detuvieron, los gringos se aproximaron, trataron de darle unos latigazos a la infame, pero reviró, gruñó y echó espuma, yo me sacudía la ropa y palpaba mis pulsantes y ahora deformes y purpuráceos miembros. Pobre edigator.
Les iba a poner una foto de la proterva, que de haber sido mía la hubiera agarrado y aventado al mentado lake monona, pero al ser propiedad de la tardesoleada N., debí re-montarla, semi domarla y dejada amarrada de los cuernos y colmillos en una de esas cosas que sirven para contener a todas esas mórbidas rilas.
Y como el dolor compartido es menor, enjoy:

21.8.08

Cowland

¡Llegué a madison wisconsin!
Para empezar, arribamos justo a la mitad del Annual Corn Festival en donde se celebran las maravillas y milagros de los elotes. Un montón de granjeros comiendo mazorcas mientras un enclenque tipo en overoles hace malabares con unos olotes y no hay cerveza.
Yo ya encontré casa, voy a vivir del lado donde sólo se venden cosas orgánicas: leche orgánica, huevos orgánicos, zapatos orgánicos, pastas de dientes orgánicas. Todo se ve... viejo, sucio, lleno de pelos y granos, todo es Super Green y EcoFriendly, … y si bien creo que se necesitan pesticidas o antibióticos marca diablo para eliminar salmonella y peste bubónica, me agrada que dices walmart y casi te escupen. Ahí se está organizando un trip para irle a gritar a mcain que se regrese al hanoi Hilton, y , mientras me bebo mi café sin fumigaciones, generado por fair labor, aderezado con leche de vaca contenta y deslactosada, pues... estoy pensando en apuntarme.
También, hay una ley que obliga a los ciudadanos a separar la basura (o los multan, yei). Hay un cine Sundance, teatro, museos, sinfónica, es casi como si Estados Unidos se hubiera quedado alrededor, el problema en sí es que todo es caro, exclusivamente para exyuppies cultos wannabes porque los estudiantes o los neohippies no pueden pagarlo con sus miserables sueldos orgánicos.
Y The Onion se escribe aquí.

Así que, como dijo el suicida quien se lanzó desde el piso treinteavo cada vez que pasaba un nivel, "hasta aquí, todo va bien".
 
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