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12.2.17

La enigmática sonrisa de los estadounidenses con discapacidad pigmentosa

A pesar de la gran máquina de propaganda que es el cine y la televisión de gringolandia, hay diferencias culturales que son sutiles y uno no cacha o entiende que son precisamente diferencias culturales y no otra cosa.

Una de ellas es el saludo. 

Cuando uno se encuentra a un gringo blanco en estado salvaje y desconocido, léase, se topa con un colega (que no es una amistad) en el pasillo, si sucede que  hay saludo (porque en la mayoría de los casos caminan sin ver a los ojos y pretenden que uno no está ahí para evitarse completamente esto), entonces, si sucede que hay saludo, aprietan los labios, miran brevemente a los ojos y luego miran hacia otra parte.

Algo así:
Aprietan los labios


Te miran brevemente
Miran para otro lado
 Fuente: dénle google a "white people smile"

Anyway, obviamente no soy la única persona (insisto, la edigator es una persona humana a pesar que esté clasificada aquí como legal alien) que nota esto.
             .
Hasta hicieron un vine muy representativo de esta situación.

Fuente original

Lo que quería decir es que ¡ya encontré el origen de esta sonrisa tan particular!

Observen:
Los labios, la mirada hacia un lado, la cara de desagrado, ¡igualitos!

Este señor en el billete de 100 dólares es uno de los dioses más reverenciados de esta nación, lo consideran el inventor de la estufa, la electricidad, las bibliotecas, el correo, los lentes, los papalotes gigantes, la declaración de independencia, la demografía, las corrientes del océano, los refrigeradores, el ajedrez, todo lo que salía de este señor es pura e indudable genialidad. Además, como el resto de los padres fundadores, aunque tenía esclavos y los vendía y los torturaba y ganó dinero con el tráfico humano, “los trataba bien”.  En fin, era un Leonardo da Vinci quítate que ahí te voy... o al menos así lo creen acá.

Por lo tanto, me imagino que al imitar el gesto labial de Benjamín Franklin están honrando a uno de sus más venerables íconos.

Aunque, bueno, no sé de qué tanto les vaya a servir esta información porque seguro pronto dejarán de emitir visas y empezará la deportación masiva de todxs los no albinxs.

9.12.12

De las razones por no escribir


Bueno, han pasado meses y de mi idea inicial de escribir una vez por semana ha pasado a casi una vez cada seis meses. He estado deprimida, la verdad.

La depresión es una cosa muy chistosa, es una aflicción del primer mundo centrada en un alto egoísmo y la ausencia total de empatía. Por ejemplo, si resulta que hay una gran sopa o isla de basura de plástico flotando en el Pacífico la persona deprimida va a sentirse triste por eso, y sin ganas de hacer nada, y triste porque no tiene ganas de hacer nada y triste porque se pone triste y no debería ponerse triste y triste porque sabe que eso es ridículo y así, es un círculo de nunca acabar. Y la isla de basura sigue ahí, flotando.

Digo que es una aflicción del primer mundo porque estoy segura que si tuviera que ir por agua caminando 5 millas bajo un sol abrasador todos los días de mi vida, o de hacer la cosecha o nos quedaríamos sin comida todo el resto del año, tendría poco tiempo de sentirme “sin ganas de hacer nada”. El primer mundo se centra mucho en la individualidad, la depresión es eso.

La otra cosa de la depresión es el gran sentimiento de futilidad, de un ¿para qué? existencial. Nuevamente surge de un alto egocentrismo, pensando que uno debería tener cierta importancia para el universo, y como no la tiene, se pone triste. Las personas funcionales no se preguntan todo el tiempo cuál es el gran sentido de su vida, porque no lo hay, no hay una respuesta, ponen metas cortas y alcanzables.

 Así la gente puede ir a una fiesta y disfrutar alegremente la tarde, el momento del chiste, el compartir con amigos; la persona deprimida en cambio no quiere ni salir de su casa y definitivamente no quiere entablar conversaciones que parezcan superficiales, que finalmente todas lo son.  La persona funcional busca la felicidad; la deprimida cree que es imposible, o peor, que es un sueño ridículo.

La persona deprimida es tan egocéntrica que no ve cómo esto afecta a los que la rodean, que su actitud centrada en sí misma repercute en todos sus conocidos. Eso es lo que más me choca de la gente que se dice deprimida, cómo se llevan entre las patas a todo el mundo.

La verdad, a mí me da vergüenza admitir que he estado deprimida, porque me hace tener que admitir que soy egocéntrica, superficial y que me creo que el mundo me debe algo. Yo no le tengo ningún respeto a las personas deprimidas que justifican sus inacciones con la depresión. Las veo como pusilánimes, cobardes, y sobre todo, egocéntricas. ¡Qué triste ser eso! Pero nimodo, lo soy, lo estoy, y creo que debo volver a escribir en el blog y hacer actividades benéficas a la humanidad (y no me refiero a darle like a los estatus de facebook, me refiero a hacer cosas concretas que sí puedo, aunque sea darle de comer a las ardillas pobres que están sin casa royendo madera para sobrevivir). Así al menos me van a distraer de tener metida la cabeza en mi propio culo.

Ash, esta entrada quedó también bien dramática y yo sólo quería explicar la realidad de por qué nos habíamos quedado en mutis, pero sin dar excusas, y con la idea de que vamos palante. 

Así que les voy a contar un chiste pelado.

Va un tipo a la farmacia y le dice al vendedor: "Buenas noches, me da unos condones por favor."
Y le dice el vendedor: "¿De los Sico?
Y le responde: "¡¡DE LA VERGA... PA QUÉ QUIERO DEL HOCICO!!"

Por lo tanto, declaro reinaugurado el blog, comencemos a arreglar el mundo.

22.11.11

Celebraciones extrañas y shocks culturales

Significado de la celebración del día de Acción de Gracias
Con mi nuevo gringo marido llegan también nuevas gringas celebraciones y días festivos. Entonces nos estamos preparando para la del jueves, es como el día del guajolote y sirve para dar gracias.

Para esto, yo siempre he pensado que los gringos son unos groseros, no dicen ni buenos días ni compermiso, si vienen atrás de ti y les sostienes la puerta te dicen que por qué los estás insultando, si se te ocurre sonreírle a un niño ajeno te reportan por pedofilia, si ves a alguien en medio de una tormenta de nieve y le ofreces un aventón inmediatamente le llaman al 911. Pero estoy entendiendo que lo que hacen es reservarse toda la amabilidad para esta fecha, y se ponen a dar gracias al por mayor.

Parece que la costumbre comenzó hace muchos muchos años, cuando los europeos, entre ellos un señor llamado Gibens, llegaron a América (osea a gringolandia, no a Cuba/Santo domingo con Colón ni con Éric el rojo) y se encontraron con los indígenas de aquí. Primero le hicieron como que eran sus amigos invitándolos a una cena donde los contagiaron de sarampión y viruela y así indefensos les quitaron sus tierras, cosechas, pieles, animales y cualquier producto que podían vender.

Entonces, los que se dicen descendientes de estos europeos celebran esta cena de la traición y dicen “gracias”. Pero es precisamente unas gracias “tongue in cheek” osea, gracias de tira la piedra y esconde la mano, o como quien dice, gracias hoy pero mañana te cierro la puerta en la cara y reporto a la perrera municipal a tu perro que se meo en mi presencia no me importa que seas mi vecino because this is America (o bien, gringolandia).

La cena consiste en un guajolote, pay de calabaza y salsa de arándanos.


El guajolote o pavo es el ave comestible más grande de este lado del continente. Vivo y con plumas, se ve así:
¿cloc?

El jefe (o la jefa) de la familia simboliza a don Gibens y su labor es destazar el pavo con un cuchillote. Esto, he interpretado, es para simbolizar cómo fue la masacre a los indígenas nativos de la región.

La salsa de arándanos representa la sangre de los niños, mujeres y hombres indígenas han muerto desde ese día  (todavía no sé si se rocía el pavo con la salsa o cómo funciona y cuando le pregunto a mi gringo marido siempre me dice “como tú quieras miamor).

El pay de calabaza es como el insulto final, pues la calabaza (zapallo) es originaria de la región y junto con el frijol y el maíz era el sustento básico de estos grupos americanos. En aquella primera cena se dice que posiblemente les enseñaron lo que eran las calabazas para que los europeos pudieran sobrevivir el invierno y toma chango tu banana. Así que una vez masacrados los indígenas, se celebra durante todo octubre el sometimiento de estos pueblos al mostrar las cáscaras de calabazas (el relleno lo tiran a la basura, en su mayor parte) con imágenes de caras en sufrimiento. 

Cuando llega noviembre con el relleno de otra preparan un dulce, simbolizando así la destrucción total de la milpa  (esto es, la muerte de sus sistemas de subsistencia, agricultura y unión a la tierra) convirtiéndolo en un simple y superficial adorno o golosina.  

fuente foto

Y ya está, éste es el significado de la celebración.

Ah, y parece que hicieron santo al Sr. Gibens porque todo mundo dice “happy San Gibens!”. Bueno, todo el mundo que no es indígena, ellos dicen algo así como chingasatureputamadre, pero ésa es otra historia.

25.12.09

Todos queremos ser víctimas

For English, whine here

Esta humana inhabilidad para notar que la otra persona está en sufrimiento nos ha llevado a definir “justicia” como la defensa para poder liquidar al que osa mirarme feo. Desde el primer balbuceo del “pero él empezó” hasta el “pero yo sólo seguía órdenes”, los humanos han justificado sus horrores, masacres y genocidios bajo una egocéntrica visión de “pero, ¿qué dices? si mis intenciones eran buenas…” o aún más execrable, “un momento, aquí la víctima soy yo”.

Lo peor es que en verdad, las personas no son en esencia malévolas, sólo que tienen tan metida la cabeza en su propio culo que son incapaces de ver que sus mentecatas buenas intenciones los han convertido en espeluznantes monstruos.

Y así, una colección histórica de víctimas autoproclamadas (click para hacer más grande):







3.11.08

de alvarado para ustedes...

Dicen que tanta muerte deprime, so después de jalogüín y muertos, algo lite...
(no sé por qué pero me acordé de un exnovio que tuve)

2.10.08

Celular free

Acaban de sacar la información de que los teléfonos celulares causan cáncer en el cerebro (CLICK AQUÍ) .
Osea, ¡obvio! Son las mismas microondas que ciertos aparatos usan para calentar la sopa y la pizza de antier y para secar el poodle de la gringa. Además, todos en nuestra infancia (y sólo en la infancia, i hope) hemos metido al micro un huevo, una papa, una mosca, una cucaracha (ya sé, a ésas no le pasa nada). Pero a los demás objetos ¿qué les sucedió? ¡Exacto! Eso mismo ha estado pasando en su cerebro. IMAGINE


Claro, para que un huevo explote se necesitan como diez minutos. En otras palabras, más o menos lo que uno se tarda en una llamada para ponerse de acuerdo de la película, la hora y quién pasa por quién.


La relación teléfono celular: cáncer en el cerebro parece ser la misma que fumar: cáncer en los pulmones. Y como vivimos en una sociedad que legisla lo mal que podemos tratarnos a nosotros mismos y los daños que causamos en los demás por nuestra mera existencia, lo que sigue es lo siguiente:



  • Lo primero será lo público, habrá que prohibir los comerciales con celulares hasta después de las 10 pm, y luego forever

  • Luego, limitar los restaurantes a tener áreas celular y celular free

  • Celular free en espacios cerrados

  • Celular free cerca de niños, mujeres embarazadas y hospitales


  • Celular free a 25 pies de la puerta


Y después, lo moral...



  • Acercarse a un talker a mitad de una llamada y decirle “¿sabes que eso te matará?



  • Cada vez que un talker saque un celular, lo mirarán feo y dirán entre ellos, “esta gente que no entiende”


  • Multas a los talkers por usar celulares en los moles y aeropuertos

  • Y, por supuesto, los malos más malos de las películas serán talkers






9.6.08

El perro triste de la semana

Les presento a Sergio, el nuevo perro triste de mi cuadra.

Generalmente, cada cuatro meses, llega un nuevo perro triste a la calle en la que vivo. Traen sarna, heridas expuestas, extremidades rotas, tiemblan, vomitan sangre y apestan. Todos apestan. Mucho.

Sergio además de lo anterior no puede mover una pata, está ciego de un ojo y está lleno de garrapatas. Eww
Pues ven, aquí en donde yo vivo, es costumbre comprar un cachorrito bonito y tierno para el día del niño, navidad, día de reyes, diez de mayo, día del padre (sigh) y unos meses después ya no es chistoso que muerda al bebé, se mee en el sillón, se cague en la cama o destruya zapatos, y pues se hartan del maldito perro piojoso y lo van y lo botan al monte.
La edigator vive en el monte.
También llegan gatos, pero esos se mueren más rápido pues hay una fijación entre la gente de esta colonia en atropellarlos. He visto cómo las coléricas trocas se suben a los camellones para poder despanzurrar a un minino, y luego gritan vivas y hurras.

Pues sí, un micifuzo en el piso es un micifuzo tortilla.
De los tlacuaches ni se diga, creo que hasta los cazan. Un oso, jabalí, víbora, mapache, ardilla o tejón osa bajar del cerro y le hablan hasta a protección civil para que destruya a la amenaza, lo encaje, etiquete, perfore oreja y deposite en su zoológico inadecuado más cercano.
Oh, qué tiempos aquellos en los que el feliz coyote y su pandilla podían cercar a un homo sapiens sapiens y comerlo a dentelladas, dejar los deditos para después. Como ya no tenemos eso, ahora los adolescentes cumplen ese papel aterrorizante, con sus colmillos y ojillos tenebrosos, sus piercings que hacen clink clink mientras te rastrean y aniquilan…

Pero me desvío.
En fin, volvamos al perro triste de la cuadra, Sergio. Trae el cráneo deformado, (¿patadas, pedradas o batazos?), le tiene pánico a los líquidos (¿cubetazos?), si levantas la mano corre, si le dices “perro” se orina, y tiene quemadas las patas (¿gasolina?). Oh, sí, es un perro triste y traumado el Sergio.
(¿Su nombre? Pues una de dos, si se cura será algo bueno y asociaré ese sonido a algo positivo. Si se muere… pues también.)
Entonces, lo que la edigator pide, con mucho tacto y apelando a la misericordia, (lo sé), manipulando sentimientos de la manera más vil, (también lo sé) es que si ven un perrito o un gatito en la calle, le corten los huevos.

¡Sí amiguito! Cada vez que veas un perrito, en vez de echarle un pan o darle agua, córtale los huevitos, snip snip. Con tu ayuda, podemos hacer un mundo mejor.

 
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