8.6.15

En una ciudad fronteriza

Les voy a contar algo que alguien me contó, le pasó en una ciudad de la frontera a eso de las 11 de la noche.

Semáforo


El semáforo se puso en verde y la troca de adelante de mí no se movió. Pero no tenía prisa y estaba oyendo el radio, un buen programa, pasó un minuto, el semáforo se puso en amarillo, luego en rojo otra vez. La puerta del copiloto de la troca se abrió y se bajó un botudo, caminó hasta mi ventana y me dijo que le abriera. Le abrí 2 centímetros. “Tenga” me dice y me pasa un billete de 500 pesos. Le dije que no, gracias. Y me dice, “mire, cuando el semáforo se puso en verde y no avanzamos yo le dije a mi compañero que usté iba a pitar y cuando pitara yo me iba a bajar a meterle un plomazo en la cara. Pero me apostó 500 pesos que le tenía que pagar a usté si usté no pitaba. Así que tenga. Se los ganó.”

4.5.15

Strut!

La situación de Ayotzinapa es la punta del iceberg de un problema muchísimo más grave.

Vivimos una crisis humana donde impera la violencia de estado y la impunidad. Estamos en momentos en donde la actividad económica es vista como la fuerza principal de la humanidad y los seres humanos como entes productores al servicio de la economía.

Escuché a alguien justificar el darle comida a un niño hambriento bajo cuestiones de inversión a largo plazo en idea de costo beneficio, que le costaba menos al estado alimentar al niño que costear los gastos hospitalarios o incluso funerarios en caso de que el niño muriera de inanición.

¿Cómo es posible esto? Da un poquito de asco ser un humano así.

Así que yo me niego. Me niego. Tal como varias personas se niegan.  Y yo no sé hacer otra cosa, hice lo que hago. 

Está de visitante una artista, Laura Anderson Barbata y juntó a mucha gente con mentes similares. Ay así, haciendo lo que hacemos, mezclando el arte y el activismo... tuvimos... ¡artivismo! 

Somos muchos, eh.  

En los últimos 30 o 40 años, los grupos nos hemos dividido y así ha sido más fácil mantener la injusticia. Los pequeñísimos logros que se dan en cada contingente mantienen un poquito de esperanza de avance, atole con el dedo es lo que nos están dando.  

Yo creo que deberíamos juntarnos otra vez. Finalmente, los grupos demandan lo mismo: que no nos maten, que no nos desaparezcan. Justicia. Lo mismo los que se oponen a que les quiten las reservas biológicas a los nativoamericanos para explotar el petróleo: La vida de la tierra vale más que el dinero.


En fin. Esto fue lo que hicimos el sábado acá en la capital del queso.










Contingente Ayotzinapa

Vivos se los llevaron







Los libros

Es importante protestar.


20.4.15

Ayotzinapa: forced disappearances- Edición bilingüe

Pues aquí un poco de lo que he estado haciendo.

Como estoy en vacalandia desde acá me crecía la impotencia de ver cómo a México lo venden, lo violan, lo matan, lo desaparecen.

Así que bueno, yo lo que sé hacer es escribir, hacer libros, enseñar, dialogar, y pues se hace lo que se puede con lo que se tiene, ¿no?

Entonces un grupo editorial independiente sacó un libro sobre Ayotzinapa, recopilando información sobre los muchachos desaparecidos, testimonios de algunos supervivientes, frases y fotos de las marchas que ha habido como protesta, y un poco de análisis sobre lo que los 43 significan para un país con 25,700 desaparecidos oficialmente.

Así que lo tradujimos y sacamos una edición bilingüe. La pueden ver aquí: LIGA. Tanto la editorioal original como nosotros estamos en contra del CopyRight. Como humanos no debemos privatizar el conocimiento. Aquí que lo pueden descargar y leer y compartir libremente.

Luego, porque finalmente los que pueden hacer algo en gringolandia son los gringos, los tratamos de involucrar para que nos sirvan de aliados en esta guerra.

Por tanto, hicimos libros cartoneros.
Hicimos 100


Los libros cartoneros son publicaciones independientes, con tapas de cartón y se hacen talleres para que la gente decore las tapas y mientras se habla de la situación y se puedan enterar de lo que está pasando.

Material proporcionado por el museo del niño de Vacalandia

Ellos también están en contra de la guerra contra las drogas. A ellos no les conviene tampoco que México esté lleno de violencia, y aunque los medios quieren maquillarlo, saben por el gran número de mexicanos en exilio que México está cada vez peor.

Éstas son algunas tapas que decoraron:
Es una calavera con 43 como ojos y México en la boca


Otras calaveras

Una mano con los nombres escritos de los muchachos
Con collage de periódicos

Un artista nos hizo unas camisas para algunas copias

Éste me gustó mucho

Por último, vamos a vender los libros y ese dinero recolectado se lo vamos a mandar a los papás de los muchachos. Son gente muy pobre y tienen cuentas de abogados y transporte para ir a MP.

Ahora que estuve en México escuché a mucha gente decir que a los papás los estaban manipulando. Me entristeció mucho la falta de empatía. Porque los papás de los muchachos de Ayotzinapa, así como las familias de las 25,700 personas desaparecidas, no saben dónde están sus hijos. No tienen a dónde ir a llorar, no saben si ya han muerto o queda esa esperanza de que a lo mejor el suyo, ése se pudo escapar y está escondido. Dudo mucho que a un padre alguien lo pueda manipular para que deje de buscar a su hijo. No veo cómo a un padre lo pueden manipular para que le venda su dolor a los mismos políticos que permitieron que eso pasara.

Que se te muera un hijo debe ser terrible. Pero peor que te lo desaparezcan.

En fin, llevamos ya casi $400dlls por las ventas.  A la gente le sugieres el costo del libro y les cuentas para qué es y terminan dando más.


Pues eso. Y ya.
 
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