26.10.15

No más beicon

Hoy la edigator se despierta ante la terrible y conmocionante noticia de que todos los encurtidos cárnicos causan cáncer, son tan malos como el tabaco o el arsénico. 

No es metáfora, entraron al mismo grupo: tabaco, arsénico, carnes procesadas, plutonio.

Así es, el tocino, el jamón, el pastrami, el chorizo, el jamón serrano, las salchichas para asar y las que se usan en los jochos, el bratswurt, el spam, la mortadela, el salami, la morcilla, la longaniza, la hipolata, la merguez, la saucisse de morteau, el lomo, la butifarra, etc. todos esos causan cáncer.

A mí sinceramente la campaña gringa del tocino me tiene un poco harta. Los productores de cerdo industrial llamaron “la otra carne blanca” al cerdo (y no hay manera de convencer a un gringo que en efecto, la carne de cerdo es roja) y se dedicaron a promocionar el tocino como si fuera la última coca del desierto y con tapa premiadada.

De por sí la leche es mala.

Los veo en el laboratorio:
Claro, la cocacola es malísima, pero con aspartame la podemos hacer aún peor.
Mejor de una vez le añadimos bacon para que sea triple veneno.
¿Si le ponemos arsénico será demasiado?

Retire la carne de entre sus dientes con carne procesada.

¿Te dicen puerca? Asúmelo.
Que tu aliento no confunda, cerda.


Así que qué bueno. Me va a dar gusto verlos caer.

Definitivamente es una buena noticia para todas las vacas y cerdos que viven en condiciones deplorables nada más para que el kilo de filete salga en 2 dólares. Mejor que vuelvan a la vida salvaje, que formen sus cerdas sociedades y hagan dinero nadando con turistas.

un oinc feliz


Pero me pregunto, si la Organización Mundial de la Salud al poner las carnes procesadas en el mismo grupo que el tabaco, ahora obligará a los restaurantes a tener una sección para jamoneros y no jamoneros. Si se va a tener que mostrar identificación para poder comprar tocino en las tiendas. Si las madres y padres que sean vistos dándoles de comer a sus vastaguitos y vastaguitas un jocho van a ser encarcelados o el Dif les va a quitar a sus hijos.  Si desayunarse unos huevos con chorizo será visto como algo que solamente hace quien es moralmente débil. Si estás en una esquina atascándote una pizza de salami van a salir las embarazadas a correrte porque les molesta el olor. Si se empezará a formar el subgrupo de gorrones que nunca compran pastramis pero en las fiestas son los primeros en acabarse los tuyos. Si habrá un grupo gris que a las media mañana sale a pararse en la lluvia o nieve o en el sol más caluroso para en 10 minutos comerse una rebanadita de jamón serrano mientras todos los que pasan cerca de ellos los juzga.

O si seguirán el camino del arsénico y no se venderán más. ¡O peor! el del plutonio y habrá grupos terroristas que se dediquen a traficar unos jamoncitos.

Por lo pronto, en lo que empiezan las prohibiciones, como dice mi amiga Marcela, si van a comer algo que causa cáncer, échense un plato de papaya para balancearlo. 

8.6.15

En una ciudad fronteriza

Les voy a contar algo que alguien me contó, le pasó en una ciudad de la frontera a eso de las 11 de la noche.

Semáforo


El semáforo se puso en verde y la troca de adelante de mí no se movió. Pero no tenía prisa y estaba oyendo el radio, un buen programa, pasó un minuto, el semáforo se puso en amarillo, luego en rojo otra vez. La puerta del copiloto de la troca se abrió y se bajó un botudo, caminó hasta mi ventana y me dijo que le abriera. Le abrí 2 centímetros. “Tenga” me dice y me pasa un billete de 500 pesos. Le dije que no, gracias. Y me dice, “mire, cuando el semáforo se puso en verde y no avanzamos yo le dije a mi compañero que usté iba a pitar y cuando pitara yo me iba a bajar a meterle un plomazo en la cara. Pero me apostó 500 pesos que le tenía que pagar a usté si usté no pitaba. Así que tenga. Se los ganó.”

4.5.15

Strut!

La situación de Ayotzinapa es la punta del iceberg de un problema muchísimo más grave.

Vivimos una crisis humana donde impera la violencia de estado y la impunidad. Estamos en momentos en donde la actividad económica es vista como la fuerza principal de la humanidad y los seres humanos como entes productores al servicio de la economía.

Escuché a alguien justificar el darle comida a un niño hambriento bajo cuestiones de inversión a largo plazo en idea de costo beneficio, que le costaba menos al estado alimentar al niño que costear los gastos hospitalarios o incluso funerarios en caso de que el niño muriera de inanición.

¿Cómo es posible esto? Da un poquito de asco ser un humano así.

Así que yo me niego. Me niego. Tal como varias personas se niegan.  Y yo no sé hacer otra cosa, hice lo que hago. 

Está de visitante una artista, Laura Anderson Barbata y juntó a mucha gente con mentes similares. Ay así, haciendo lo que hacemos, mezclando el arte y el activismo... tuvimos... ¡artivismo! 

Somos muchos, eh.  

En los últimos 30 o 40 años, los grupos nos hemos dividido y así ha sido más fácil mantener la injusticia. Los pequeñísimos logros que se dan en cada contingente mantienen un poquito de esperanza de avance, atole con el dedo es lo que nos están dando.  

Yo creo que deberíamos juntarnos otra vez. Finalmente, los grupos demandan lo mismo: que no nos maten, que no nos desaparezcan. Justicia. Lo mismo los que se oponen a que les quiten las reservas biológicas a los nativoamericanos para explotar el petróleo: La vida de la tierra vale más que el dinero.


En fin. Esto fue lo que hicimos el sábado acá en la capital del queso.










Contingente Ayotzinapa

Vivos se los llevaron







Los libros

Es importante protestar.


 
Creative Commons License
This obra by Edigator is licensed under a Creative Commons Atribución-No Derivadas 2.5 México License. Creative Commons License
This work by Edigator is licensed under a Creative Commons Atribución-No Derivadas 3.0 Estados Unidos License.