9.3.08

Unámonos

Ya no puedo reírme de tanta evidencia de pendejez. Ya no puedo. Me rebasa. Decía el tío de Alberto Cortés que lo único que le daba miedo eran los pendejos, porque son muchos y no hay forma de cubrir tanto frente.
Y no es posible que nos hemos quedado cruzados de braxos mientras los pendejos siguen reproduciéndose y llenando el mundo de sus cosas pendejas. No solo los anuncios de tecate y Palacio de Hierro, puedo entender que la mercadotecnia se nutra de pendejez, si no no venderían nada. Pero cuando una persona que en teoría es un ejemplo a seguir (no, no Victoria Beckham o Michael Jackson, un presidente o un rector de una universidad, o incluso un científico) sale a la calle vomitando pendejadas: que si los genes racistas o que si la UNAM sólo sirve para hacer terroristas… entonces uno se asusta, porque esto evidentemente es una invasión.
La invasión de los pendejos.
Por ejemplo, en la loable institución donde yo trabajo, los alumnos tienen prohibidos los piercings. Así, de huevos. No piercings de huevos, digo, piercings prohibidos por los huevos de la directora. Osea, decoraciones no naturales están prohibidas, esto es, si se perforan la oreja, ceja, nariz, labio, lengua o cualquier otro lugar visible, no pueden entrar al salón. Se les pone falta, se les pide que se retiren, y se les indica que no tienen derecho a su educación.
Sin embargo, el reglamento de los alumnos, en su primer artículo dice:
Artículo 1. Todos los alumnos del XX, en adelante X, tendrán los mismos derechos y obligaciones.
Ahora, el problema es que también los alumnos son pendejos. Porque según estos pendejos directivos, piercing es algo que trae un hombre en algún lugar, cualquier elemento decorativo “no natural”. Entonces, los Altos Pendejos, de entrada discriminan a los pobres vituperados hombres, porque el antipiercing es un reglamento exclusivo para el pobre sexo masculino. Entonces:

1. A estos Altos Pendejos se les olvida que deben ser parejos, y o negarle la educación a las mujeres con aretes o quitar esa mamada antipiercing.

2. Por otro lado, tampoco es natural una cirugía plástica de nariz, orejas, bíceps o busto, entonces tampoco deberían permitir que los reconstruidos se eduquen

3. Y por último, se contradicen con la mega misión de esta hiper post loable institución la cual es:
Formar personas íntegras, éticas, con una visión humanística y competitivas internacionalmente en su campo profesional, que al mismo tiempo sean ciudadanos comprometidos con el desarrollo económico, político, social y cultural de su comunidad y con el uso sostenible de los recursos naturales.

Porque juzgar a alguien por lo que se cuelga, creo que no es ni íntegro, ni ético, ni parte de una visión humanista. Creo. No sé, pero... digo... creo. Podría estar equivocada.


Ahora, es cierto, que el reglamento general de alumnos en su artículo 34, fragmento F dice “f. Vestir de manera inadecuada para el desarrollo de su actividad académica (está prohibido)”. Entonces los altos directivos se muerden una teta y voilá se redefine que algo que afecte la actividad académica es mala, los piercings distraen, por lo tanto, ¡zaz! prohibidos.


Por esa mismísima razón también están vedados los pelos de colores no naturales (sic, o más bien sick, porque la Directora Pendeja se tiñe los suyos para combinarlos con las persianas de la oficina, desde rojo bombero hasta güero parís Hilton), los pantalones a la cadera, mostrar un bóxer o hilo de tanga, los piyamas, las pantuflas, las chanclas de patas de gallo, las blusas de tirantes, los shorts, las faldas, la bermudas y los sombreros con orejas de animalitos.

Luego en clase, llega un huerco y me dice, “noesjustu misss, si me pongo arete luego me dicen que me lo quite porque los maestros dicen que parezco homosexual” y yo.

Número 1, ¿qué tiene de incorrecto ser homosexual?

Y Número 2. Los piercings no dicen nada, es más, nada de lo externo, dice nada de tu calidad como persona.

Y número 3, ¿quién te dijo?

Entonces suelto alaridos, ohh, pendejos, cúbranse que ahí les voy. Pero flashean ante mis ojos el reglamento donde dice:

Artículo 35
e. Realizar demostraciones excesivas de afecto o realizar actividades o comentarios indecentes u obscenos (está prohibido).

La definición de indecente u obsceno no se ofrece.
Entonces los Altos Pendejos me explican que se considera una muestra excesiva de afecto que dos hombres o dos mujeres se tomen de la mano, obvio, Edigator. Demuestra trastornos mentales, porque los chicos de 19 años no tienen por qué demostrarse afecto, si todavía son unos niños.
What? Digo yo. Para los 17 ya todo el mundo cogió, ¿no? Digo, creo, puede que no, pero ya no es la época victoriana, ¿no? Ya no te esperas cruzadita de piernas hasta que llega el príncipe azul, ¿NO?
Pues no, incluso se ha redactado un documento donde se establece la Pendeja Postura de la hiper post loable institución con respecto a las políticas de sexo, y los Altos pendejos dixit:
La principal meta en educación sexual del Programa de Prevención del X, debe ser la promoción de la salud sexual en los estudiantes.
Ok, hasta aquí, vamos bien.
Recomendamos como principio fundamental la abstinencia de relaciones sexuales fuera del matrimonio, pero nuestros programas deben tomar en cuenta que muchos jóvenes van a decidir tener relaciones sexuales, por lo tanto tienen que saber las consecuencias y la manera de protegerse a sí mismos.

What???? Matrimonio??? Pues si están en prepa, no se van a casar. O, ¿acaso están promoviendo que se casen a los 17 años? ¿Qué clase de pendeja postura es esta?

Entonces nos saltamos hasta la parte del condón (antes habla del matrimonio, fidelidad y la oración “no es por vicio ni fornicio, si no para hacer un hijo a tu santo servicio")

Sexo protegido (uso de preservativos)
Consiste en impedir el intercambio de fluidos corporales. Respecto al preservativo, si bien el mismo ofrece una protección elevada y debe considerarse en la actualidad como la estrategia de mayor elección para aquellos jóvenes que no aceptan la abstinencia sexual o la monogamia en el contexto del matrimonio, esta garantía no es absoluta pues existen factores que pueden disminuirla: a) rotura accidental; b) inadecuada colocación o retiro; c) defecto de fabricación; d) mala conservación; e) utilización fuera del límite de caducidad; f) uso de lubricantes capaces de deteriorar el preservativo; etc. La influencia negativa de tales factores puede disminuirse mediante adiestramiento en las habilidades y hábitos necesarios para conseguir un uso apropiado y constante, pero también puede incrementarse debido a los factores emocionales que suelen concurrir en algunas relaciones sexuales y al uso previo o simultáneo de drogas –tales como el alcohol o mariguana- que disminuyen el control del individuo sobre la situación y causan el error humano.
La verdad, me entró nostalgia, porque así hablaba mi abuelita… claro, su única fuente de información del mundo exterior era El Selecciones, pues vivía en el monte y se dedicaba a pelar pollos y hacer caldos.


El caso es que, de repente se para un día la directora Pendeja Mayor y anuncia, “Los jeans están prohibidos, profesores, disfrácense de maestros”. Los Altos pendejos aplauden y los maestros pendejos y los no tan pendejos apechugan y siguen las instrucciones. La Pendeja Mayor aclara “si sus jeans son de diseñador, sí los pueden traer.”
-juro que lo dijo-
Pues el caso es que un maestro pendejo (el de la clorofila) trae jeans de diseñador… levis (osea, jelou, claro que jeans de un diseñador nice no vale menos de 100 dólares). Entonces hubo gran cantidad de mails pendejos de Altos pendejos a maestros pendejos y no tan pendejos. Iban y venían, con respecto a la tela, a los diseñadores permitidos, a las palabras exactas de la Pendeja Mayor.
Ella, la Pendeja Mayor entró a la discusión y puso fin a toda esa pendejada. Mandó un mail colectivo con las disposiciones oficiales:
Estimados pendejos,
Déjenme retomar este tema de la imagen del profesor (también aplica para todo el personal de apoyo).
La clave NO está en la tela del pantalón, falda, la chaqueta o la blusa, es el TODO. A qué me refiero con esto, puedo tipificar muchas cosas que en lugar de promover la atención del alumno constituyen un distractor: en las mujeres es un escote, una abertura en una falda, una blusa o camisa (caso de los hombres) de material muy transparente, un pantalón muy ajustado (aplica para hombres y mujeres), etc… la lista podría seguir y ser muy larga….
Como profesores debemos cuidar que nuestra imagen AYUDE en nuestra labor de formación de los alumnos, no que interfiera; es darle importancia a lo que hacemos porque ayudamos a promover un mejor ambiente.
Debemos vernos como un campus que toma su trabajo en serio, y para eso cuenta mucho la manera en que nos vestimos. Sé que no es lo único que se toma en cuenta para evaluarnos, la calidad del servicio que ofrecemos debe ser de primera, pero tenemos que esmerarnos para que la experiencia completa (visual y experiencial) sea 100% satisfactoria.

¿¿¿¿Ven???? Si dejan libres a los pendejos, hacen pendejadas.

Ya no podemos quedarnos cruzados de brazos. Sí, son muchos, los pendejos nos invaden, pero están dominando y no lo podemos permitir. Ahora los pendejos obtienen certificaciones como maestrías y doctorados, porque un pendejo certificado es un pendejo feliz. Y un pendejo feliz es un pendejo con iniciativa y eso NO nos conviene.

No estamos hablando de don alfredo el de la taquería que sólo contrata mujeres de tetas grandes porque “pos es mi negocio y yo hago lo que yo quiera”. Aquí es una institución educativa, faro de cultura y conocimiento…


Entonces, en la política, en la educación, en las artes y en la cultura… Amiguito, dile NO a ese pendejo.

4 comentarios:

la vieja diabla dijo...

dónde me inscribo al movimiento antipendejos en la política, en la educación, en las artes y en la cultura?

tenían que salir con sus jaladas. yo me acuerdo cuando me mandó llamar el director porque alguien me escuchó en la cafetería que dije que el bistec parecía huarache. y también cuando no recuerdo a qué secre le pregunté algo sobre mi contrato o prestaciones. o sea, esas cosas no se hacen, la gente te puede oir y qué van a pensaaar?

en otra me mandaron decir con mi jefe que después de comer no podía irme a las banquitas a sentar con mi prometido y tomarlo de la mano, o despedirme de abrazo y beso.

wtff.

José Supermán dijo...

Me uno! Quince años después y las cosas están más mochas, WTFF.

por otra parte, cuando los maestros se visten como maestros (!), así como los Altos Pendejos quieren, me distraen y me excitan. Es mi fetiche. Envidio a las alumnas de prepa que tendrán maestros guapos vestidos como hombres, con trajes y así. JAJAJAJAJA. Sí, oh sí, experiencia visual 100% satisfactoria!

Quetzal dijo...

es un asunto general, algún Super Alto Pendejo mandó esa directiva a todo el sistema, pero con el tiempo se van dando los cambios.

magenta dijo...

OMFG!!!!! AAAHHH!! EL HORROR, EL HORROR! Me acuerdo de eso, y es como si recordara el tiempo que viví en un campo de concentración. Brrrr.

 
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