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21.1.15

Oh santo santo santo

Estoy buscando trabajo infructuosamente en el mundo académico gringo. Básicamente, funciona igual que en nuestros países, entra quien tiene palancas y simulan que es un proceso abierto de competencia equitativa y justa. 
Pero bueno, sigo el juego de mandar ridícululums y cartas de presentación y muestras de escritura y espero como el resto de los miles que esperan, así que así ando.

El caso es que San Judas Tadeo, patrono de las causas desesperadas y pedir trabajo o anda muy ocupado con la situación del desempleo mundial o no funciona muy bien que digamos, viendo la situación mundial.


Así que mejor vierto mis oraciones a santos de mi devoción y que no estén tan ocupados. Hice mis veladoras y aquí se las muestro.

Primero, un santo para el gringo marido: San Saussure



Oh San Saussure, ayúdame que todavía no entiendo la diferencia entre significado y significante

La parte de atrás trae la oración:
                   Oración a San Ferdinand de Saussure
Santo patrono de la lingüística, intercede por mi lengua
por tu lengua y por la gran lengua.
Repitiendo las palabras que nos enseñaste, 

peut-on séparer à ce point les faits de parole et les faits de langue?

Amén

Mis santos poderosos, que me acompañan siempre: 

Oración a San Borges
Santo patrono de la palabra, intercesor de la escritura, dame verbo.
Si (como afirma el griego en el Crátilo)
El nombre es arquetipo de la cosa,
En las letras de rosa está la rosa
Y todo el Nilo en la palabra Nilo.
Amén.


Oración a San Huidobro
San Vicente Huidobro
Protector del verso que cae,
Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
El Poeta es un pequeño Dios.
Amén.
Y obviamente:
Oración a San Cortázar
San Julio Cortázar, intercesor de cronopios, consígueme un trabajo.
CATALA TREGUA TREGUA ESPERA
-CATALA TREGUA ESPERA TREGUA
Guardianes de las plazas, ¿cómo dejan salir a los famas, que anden sueltos
cantando y bailando, los famas, cantando catala tregua tregua, bailando
tregua espera tregua, cómo pueden?
Si todavía los cronopios (esos verdes, erizados, húmedos objetos)
anduvieran por las calles, se podría evitarlos con un saludo:
-Buenas salenas cronopios cronopios. Pero los famas.
Amén.

Al menos si no encuentro trabajo en la loable Academia, sé que me puedo dedicar a hacer veladoras.

Amén.

11.2.14

Los gatos y sus escritores: Julio Cortázar

Julio Cortázar tenía un gato llamado Theodor W. Adorno, o realmente no. No lo tenía.

Era un gato libre que vivía en un pueblo en donde Cortázar vacacionaba. Un día que volvió al pueblo, Theodor W. Adorno vio a Cortázar y lo ignoró. A mí se me hace que Theodor W. Adorno lo extrañaba y al verlo le dio tanta rabia por haberlo dejado solo, que le dejó de hablar. Luego eso hacen los gatos.

Cortázar y gato

El cuento “Orientación de los gatos”, el personaje Osiris, ese ajolote maullador, le hace un guiño a ese momento a Theodor W. Adorno, gato.

Fragmento del cuento:

Llegábamos al final de la galería, me acerqué a la puerta de salida ocultando todavía la cara, esperando que el aire y las luces de la calle me volvieran a lo que Alana conocía de mi. La vi detenerse ante un cuadro que otros visitantes me habían ocultado, quedarse largamente inmóvil mirando la pintura de una ventana y un gato. Una última transformación hizo de ella una lenta estatua nítidamente separada de los demás, de mí que me acercaba indeciso buscándole los ojos perdidos en la tela. Vi que el gato era idéntico a Osiris y que miraba a lo lejos algo que el muro de la ventana no nos dejaba ver. Inmóvil en su contemplación, parecía menos inmóvil que la inmovilidad de Alana. De alguna manera sentí que el triángulo se había roto, cuando Alana volvió hacia mí la cabeza el triángulo ya no existía, ella había ido al cuadro pero no estaba de vuelta, seguía del lado del gato mirando más allá de la ventana donde nadie podía ver lo que ellos veían, lo que solamente Alana y Osiris veían cada vez que me miraban de frente.


 
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