Mostrando las entradas con la etiqueta soda stereo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta soda stereo. Mostrar todas las entradas

10.11.07

de conciertos en monterrey


Ayer fue el concierto de soda stereo. Nos vimos en casa de JD y nos fuimos a la macroplaza donde tomamos el metro hasta universidad. Highly recomendable, hicimos 15 minutos.
Llegar ahí fue como estar en una reunión de viejos amigos, no me refiero al charly, zeta y cerati, quiero decir que me encontré amigos a quienes sólo veía en conciertos de soda. Nos abraxábamos todos y nos daba gusto vernos, caray, ¿ya tienes canas? ¿hace cuántos hijos?¿Dónde vives ahora, pues? Decía JD que sentía que era como su fiesta.


Empezó el concierto y en eso me acordé que de veras esto me gustaba, en serio. Tuve flashbacks bonitos y feos, foom, de pronto se superponen imágenes y sonidos y se recrean asociaciones, sentimientos, evoca uno y luego de golpe llega la música y te envuelve y zaz, ya estás brincando, ya estás tarareando, luego estás coreando y al final, eres tú el concierto.
JD se fue a buscar a su gente y alrededor mío nadie cantaba, y yo exclamaba, auuu, telekinesis a huevo, y saltaba arriba y abajo y la gente como que movía la cabeza y medio se sabían el coro y yo auuu telarañas y en eso reaparece j.d. nos vimos y empezamos a aullar los dos. Auuu… creo que era para fans hard core.
Le digo vámonos para adelante, me mira con ojos desorbitados, en serio, TÚ quieres ir... allá Apunta tenebrosa muchedumbre que se mueve como masa gelatinosa… y yo, yes, wait,. Así que me eché tres cervezas de hilo para transformar mi espacio vital a 1 cm y me metí a la multitud (ojo, hay que llevar cuidado con las cantidades de alcohol, porque luego uno exagera y el espacio vital termina en distancias en números negativos (-5cm, -10cm, -15cm) y entonces esto desemboca en despertarse a lado de un monstruo y gritar “arghhhh, cómo pude, noooo”).
El eslam de fanes de un grupo que dejó de existir hace 10 años es diferente al del grupo en boga. Tenías a estos rucos de 30, 40, incluso 50 años, todos parados juntitos sin tocarse, rocé el braxo de uno y se disculpó.
Nada de manoseos ni sentir cuándo le vibra el teléfono celular al compañero parado a un lado (el celular, dije).
Luego nos fuimos corriendo a otro lado para chiflarle al zeta, luego por allá para brincar más, en fin, terminé afónica, medio sorda, sudada, mareada y extremadamente alcoholizada, estuvo chido.

Aunque..., dice JD, repitieron muchas canciones del último concierto. Y yo le decía, bueno, se permite, digo, ¡fue hace 10 años!

De regreso, metro, macroplaza, antialcóholica, casa.
fin
 
Creative Commons License
This obra by Edigator is licensed under a Creative Commons Atribución-No Derivadas 2.5 México License. Creative Commons License
This work by Edigator is licensed under a Creative Commons Atribución-No Derivadas 3.0 Estados Unidos License.